¿Cómo disfrutar y valorar lo que nos ofrece la vida, si se tienen expectativas distintas a lo que estamos viviendo?
Aquellas estructuras familiares, que incluía mínimamente abuelos-padres e hijos, por no señalar primos, tíos y demás adheridos como parte de la familia; hoy ya quedan muy pocas.
Sin duda los tiempos actuales están rompiendo estructuras y terminando con paradigmas, algunos de los cuales hay que reconocer, servían para mantener un vínculo familiar fuerte, de respeto y reconocimiento.
Podemos observar en este reacomodo crisis en valores, dificultad para marcar límites, problemas al reconocimiento de la autoridad y mucho más aún, dificultad para expresar lo afectivo.
Si hay lazos afectivos, si hay cariño, pero ¿como lo estamos expresando o como queremos que nos lo demuestren?
Este ajuste generacional viene con la humanidad misma; sin embargo, en estos tiempos, se observan cambios mas fuertes y radicales.
Ya que no solo se observa un cambio generacional, sino también un cambio de época. Donde vemos una sociedad un poco desconcertada e insatisfecha, buscando como sostenerse ante movimientos tan rápidos
Estamos antes padres y madres de familia haciendo un gran esfuerzo por mantener y transmitir en sus hijos lo mejor que ellos vivieron, en sus tiempos, aquellos tiempos.
Hoy nos afecta a todos estos cambios; por ejemplo, quieres platicar con tu hijo adolescente y está ante un aparato jugando, o platicando con sus amigos.
Antes a las niñas generalmente las escuchábamos hablar que tenían novio; hoy también escuchamos que tienen novia, Igual pasa con los niños. Este es un tema muy sensible; que hay que manejar muy profesionalmente, para no confundir, ni confundirnos. (lo abordaremos un poco mas en otro momento)
Sin duda los tiempos cambiaron. Solo hay que asegurarnos de caminar con precaución, para que estos cambios, desestabilicen lo menos posible a nuestra sociedad.
Valoremos lo que hasta hoy hemos logrado como humanidad.
Consideremos como un gran reto los cambios y también la transmisión de lo verdaderamente esencial hacia las nuevas generaciones.
¿Que queremos ver en 5, en 10, en 20, o en 30 años?
¿Qué jóvenes, que padres y madres de familia, que profesionistas y que seres humanos estamos dejando? Esta también es nuestra herencia.