Investigaciones federales apuntan a que la masacre en Salamanca, Guanajuato, donde 11 personas fueron asesinadas en una cancha de futbol, estaría relacionada con la disputa entre grupos criminales.
Las víctimas han reiterado que cualquier proceso de transparencia debe garantizar, antes que nada, su seguridad, privacidad y derecho a no ser revictimizadas.