El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó un mensaje directo a la nueva cúpula militar: recuperar la seguridad nacional, combatir al crimen organizado y enfrentar a las disidencias de las FARC.
Durante su intervención ante las Fuerzas Armadas, De la Espriella rechazó utilizar términos que, a su juicio, suavicen la naturaleza de los grupos que operan al margen de la ley y sostuvo que quienes secuestran, extorsionan, asesinan o reclutan menores deben ser tratados como terroristas.
“El pueblo colombiano no puede ni debe seguir padeciendo o soportando el accionar de quienes secuestran, extorsionan, asesinan, reclutan niños, destrozan comunidades y desafían alevosamente la autoridad y la ley”, advirtió el mandatario colombiano.
El mandatario agregó que las autoridades deben actuar dentro de la legalidad, pero sin conceder legitimidad política a quienes utilizan la violencia para desafiar al Estado.
“En este país no hay disidentes, grupos subversivos, ni alzados en armas, mucho menos estructuras con legitimidad política”, señaló.

Y directamente prohibió usar eufemismos que justifiquen a los grupos armados que atentan contra los ciudadanos.
“En mi gobierno está prohibido disfrazar con eufemismos la naturaleza de quienes aterrorizan al pueblo a punta de pistola y dinamita, son terroristas y así los vamos a tratar.”
Lee también: EEUU acusa a “R1”, mando del CJNG; enfrenta hasta dos cadenas perpetuas mientras sigue preso en México
El discurso refuerza la línea de mano dura en seguridad que De la Espriella ha planteado desde el inicio de su gobierno, en un momento en que distintas regiones de Colombia enfrentan la presencia de disidencias de las FARC y otros grupos armados.




