La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo una orden judicial para catear dos bodegas en la Ciudad de México como parte de la investigación sobre una presunta red de contrabando de combustible en la que estaría involucrado Ernesto Ruffo, identificado por las autoridades como Ernesto “N”.
La fiscal Ernestina Godoy informó que durante el operativo fueron localizados pedimentos de importación y actas de asamblea que permanecían ocultos, documentos que ahora forman parte de las nuevas líneas de investigación para identificar a otros posibles integrantes de la estructura investigada.
De acuerdo con la fiscal, el análisis del material encontrado permitió detectar nuevos indicios relacionados con la empresa bajo investigación y ampliar las pesquisas sobre el funcionamiento de la presunta red. El hallazgo cobra relevancia porque los documentos podrían ayudar a reconstruir las operaciones de importación y la participación de otras personas o compañías.
El caso forma parte de las investigaciones federales contra esquemas presuntamente utilizados para introducir combustible al país mediante operaciones irregulares o con documentación que no correspondía a la mercancía transportada, una práctica conocida como “huachicol fiscal”, que permite evadir el pago de impuestos y controles aplicables a la importación de hidrocarburos.
Godoy también informó que hasta el momento no ha sido notificada oficialmente sobre una solicitud de la defensa de Ernesto Ruffo para modificar la medida cautelar y permitir que la prisión preventiva se cumpla bajo resguardo domiciliario.
La fiscal añadió que, mientras el imputado permanece internado, las autoridades tienen la obligación de garantizarle la atención médica necesaria y el respeto a sus derechos. Cualquier cambio en su situación cautelar deberá ser resuelto por la autoridad judicial competente.




