La elección presidencial de Colombia se mantiene en suspenso luego de que el candidato de derecha, Abelardo de la Espriella, tomara una ventaja sobre el aspirante de izquierda, Iván Cepeda, en el preconteo oficial de la segunda vuelta electoral celebrada este domingo.
Con el 99.65 por ciento de las mesas contabilizadas por la Registraduría Nacional del Estado Civil, De la Espriella suma el 49.66 por ciento de los votos, frente al 48.69 por ciento obtenido por Cepeda, una diferencia de apenas 0.95 puntos porcentuales que mantiene abierta la disputa por la Presidencia.
El ajustado resultado provocó una inmediata reacción del presidente Gustavo Petro, líder del oficialista Pacto Histórico, quien aseguró que la estrecha diferencia impide declarar un ganador antes de concluir el proceso oficial de escrutinio.

“No se puede proclamar ninguno presidente”, escribió el mandatario en su cuenta de X, donde llamó a esperar el conteo definitivo de las actas electorales.
Petro también denunció presuntas irregularidades en algunos formularios E14, documentos que registran los resultados de cada mesa de votación, al señalar que la Registraduría estaba cargando actas sin las firmas correspondientes de los jurados electorales.
“Esas mesas deben ser de inmediato impugnadas”, afirmó el presidente, quien además pidió serenidad a la ciudadanía y sostuvo que “se impone un acuerdo nacional si queremos mantener la Patria y la paz en los años por venir”.
Según los datos preliminares, De la Espriella, candidato del movimiento Defensores de la Patria, acumula 12 millones 914 mil 382 votos, mientras que Cepeda, representante del gobernante Pacto Histórico, registra 12 millones 663 mil 687 sufragios.
A pesar de la intensa polarización política que marcó la campaña, la jornada electoral transcurrió sin incidentes mayores y con normalidad en todo el territorio nacional, donde estaban convocados más de 41.4 millones de ciudadanos.

El jefe adjunto de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, José Antonio de Gabriel, destacó la organización de los comicios y calificó la jornada como una “fiesta democrática”, al subrayar que ambos candidatos contaron con representantes en las mesas de votación.
Las declaraciones de Petro se producen en medio de una controversia que ha acompañado todo el proceso electoral. Desde hace meses, el mandatario ha cuestionado la confiabilidad del software utilizado por la Registraduría para procesar los resultados, argumentando que es operado por una empresa privada y carece de suficiente supervisión pública.
El presidente ha insistido en que el sistema, administrado por la firma británica Thomas Greg & Sons, podría ser vulnerable a manipulaciones y ha exigido que tanto el software como el código fuente sean desarrollados y controlados directamente por el Estado colombiano.

La cerrada definición llega después de una primera vuelta celebrada el pasado 31 de mayo, en la que De la Espriella obtuvo el 43.74 por ciento de los votos, superando por 2.8 puntos porcentuales a Cepeda. Sin embargo, ninguno logró superar el umbral legal del 50 por ciento, obligando a una segunda ronda.
En esta etapa definitiva, De la Espriella, quien se presenta como un “outsider” de la política tradicional, recibió el respaldo de diversos sectores de la derecha y de la ultraderecha colombiana, encabezados por el expresidente Álvaro Uribe.
Lee también: Dirigente de Morena llama “peor presidente de México” a AMLO y luego se retracta; fue un error, dice
Mientras avanza el escrutinio oficial, Colombia permanece a la espera de un resultado definitivo que podría definir el rumbo político del país en uno de los procesos electorales más cerrados de los últimos años.


