Hermosillo, Sonora.- Los cambios hormonales no son exclusivos de las mujeres. Aunque pocas veces se habla de ello, muchos hombres experimentan una disminución progresiva de testosterona que puede impactar su energía, estado de ánimo, vida sexual y relaciones de pareja.
Sin embargo, más que un problema de salud poco frecuente, el verdadero reto es que muchos hombres normalizan los síntomas o evitan buscar ayuda médica.
Ese fue el tema que abordó el Dr. Andrés Lizárraga, quien explicó qué es la andropausia, cómo se manifiesta y por qué cada vez parece presentarse a edades más tempranas.
El especialista señaló que todos los hombres experimentan cambios hormonales asociados al envejecimiento, aunque la intensidad y la forma en que aparecen varían en cada persona.
Además, factores como el estrés crónico, la falta de sueño, el sedentarismo, la obesidad y ciertos hábitos poco saludables pueden acelerar o agravar estos síntomas.

Entre las señales más comunes destacó tres grandes grupos: cambios emocionales, como irritabilidad, desánimo o dificultad para concentrarse; disminución de la energía y el rendimiento físico; y alteraciones en la vida sexual, como menor deseo sexual o dificultades en la función eréctil.
De hecho, explicó que muchos hombres llegan a consulta por problemas sexuales sin saber que detrás puede existir un componente hormonal o emocional que requiere evaluación integral.
Uno de los mitos más frecuentes, comentó, es pensar que cualquier malestar masculino se resuelve con testosterona. Aunque existen suplementos y tratamientos hormonales, aclaró que son pocos los pacientes que realmente necesitan reemplazo hormonal.
Antes de indicar cualquier tratamiento es indispensable estudiar cada caso, ya que muchas veces el origen está relacionado con el estrés, problemas metabólicos o hábitos de vida.
Durante la conversación también se habló del papel de la pareja. En ocasiones son las esposas quienes motivan a los hombres a acudir a consulta al notar cambios en el humor, el aislamiento o dificultades en la intimidad.
El Dr. Lizárraga destacó que la comunicación es fundamental, ya que cuando el hombre no expresa lo que le ocurre, la relación puede comenzar a fracturarse por malos entendidos o sentimientos de rechazo.
“No estamos acostumbrados a pedir ayuda”, reconoció al referirse a la resistencia que todavía existe entre muchos hombres para acudir con especialistas por temor al juicio social o por considerar que deben resolverlo solos.
Por ello, hizo un llamado a dejar atrás los tabúes y acudir con el urólogo o el médico correspondiente ante cualquier cambio persistente, especialmente cuando se presentan alteraciones en la función sexual, el estado emocional o la calidad de vida.
Finalmente, recomendó adoptar hábitos que ayuden a retrasar o disminuir el impacto de estos cambios hormonales: mantener actividad física regular, dormir adecuadamente, cuidar la alimentación, manejar el estrés y realizar revisiones médicas periódicas.


