La obra de reubicación de vías del tren en el norte de Sonora, presentada como un proyecto estratégico para la infraestructura logística del estado, permanece abandonada y sin presupuesto asignado para este año, denunciaron durante una transmisión el periodista Luis Alberto Medina y el colaborador Jesús Ibarra.
Durante el análisis, Medina calificó el proyecto como un “elefante blanco” y cuestionó el destino de los recursos invertidos en una obra inconclusa.
“Miles y miles de millones de pesos tirados a la basura porque hace dos años que no se le mueve nada al tren fantasma en Sonora”, expresó.
El comunicador señaló que en los tramos carreteros hacia Cananea aún pueden observarse columnas, vías inconclusas y estructuras abandonadas que formaban parte del proyecto ferroviario.
“Silencio en el Ejército, silencio en el Gobierno de Sonora, silencio por todas partes en el Gobierno Federal por una obra que se gastaron tanto dinero y este año tiene cero pesos”, agregó.
Por su parte, Jesús Ibarra afirmó que, tras más de dos años de seguimiento y documentación, la obra actualmente se encuentra paralizada.
“Actualmente los tramos o los ramales de Ímuris, Santa Cruz y Nogales están abandonados y al menos desde marzo o abril del año pasado no se mueve una sola piedra”, indicó.
Ibarra aseguró que el proyecto fue presentado por autoridades de los tres niveles de gobierno como una pieza clave para el desarrollo logístico y productivo de Sonora, pero sostuvo que hoy representa “un elefante blanco de concreto”.
Además, señaló presuntas irregularidades durante el desarrollo de la obra.
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“Prueba ser a la fecha no solamente un elefante blanco de concreto, sino un monumento a la corrupción que le ha costado a los contribuyentes 10 mil 881 millones de pesos”, declaró.
También acusó presuntos casos de corrupción administrativa, presupuestal y conflictos de interés, así como afectaciones ambientales y patrimoniales a habitantes y ejidatarios de la región.
Según explicó, la obra estuvo bajo responsabilidad de la División de Ingenieros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y mencionó al mayor David Ignacio Mayor Casanova como residente legal del proyecto.
Ibarra afirmó que durante el tiempo que investigaron el tema intentaron contactar al militar, sin obtener respuesta.
“No responde correos, no responde llamadas y ha decidido ignorar a los medios de comunicación”, comentó.
Asimismo, recordó que el proyecto fue impulsado durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador y respaldado por autoridades estatales y municipales, pero aseguró que en la actual administración federal ya no cuenta con recursos asignados.
“La federación cerró la llave por completo a esta obra que inició en el sexenio pasado y sin explicación”, sostuvo.
Durante la conversación también se mencionó la participación de distintos actores políticos y funcionarios estatales y municipales vinculados al proyecto desde su inicio.
Al cierre, Luis Alberto Medina cuestionó la falta de rendición de cuentas sobre el estado actual de la obra y el destino de los recursos invertidos.
“¿Por qué una obra de un elefante blanco de concreto la abandonaron?”, concluyó.


