La aerolínea de bajo costo Spirit Airlines suspendió oficialmente todas sus operaciones este sábado tras fracasar las negociaciones para rescatar a la empresa durante su proceso de quiebra, en medio del impacto global provocado por el alza histórica en los precios del combustible derivada de la ofensiva en Irán.
El cierre convierte a Spirit en la primera gran aerolínea estadounidense afectada directamente por la crisis energética y geopolítica que sacude al sector aéreo internacional.
La compañía confirmó que todos sus vuelos quedaron cancelados y pidió a los pasajeros no acudir a los aeropuertos.

La crisis del combustible terminó por hundir a Spirit
En un comunicado, Spirit explicó que el incremento acelerado en los costos del petróleo y otras presiones financieras hicieron imposible mantener operaciones.
“Lamentablemente, a pesar de los esfuerzos de la empresa, el reciente aumento sustancial de los precios del petróleo y otras presiones sobre el negocio han afectado significativamente a las perspectivas financieras de Spirit”, indicó la aerolínea al anunciar “una liquidación ordenada de las operaciones”.
El golpe financiero ocurrió después de que los precios del combustible para aviación prácticamente se duplicaran durante los dos meses de conflicto relacionados con Irán, afectando especialmente a las aerolíneas de bajo costo.

Los planes de reestructuración de Spirit calculaban combustible cercano a 2.24 dólares por galón para 2026, pero a finales de abril los precios ya rondaban los 4.51 dólares por galón, un nivel que terminó por volver inviable la operación.
Trump intentó salvar a la aerolínea
El cierre representa además un revés político para Donald Trump, quien había impulsado una propuesta de rescate por 500 millones de dólares pese a la resistencia de asesores y legisladores republicanos.
“Si podemos ayudarles, lo haremos, pero nosotros tenemos que ser los primeros”, declaró Trump al hablar sobre las negociaciones.

Sin embargo, la junta directiva de Spirit concluyó una reunión sin lograr un acuerdo con acreedores, según información difundida por Reuters.
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, aseguró que intentaron encontrar compradores para la compañía, aunque ninguna aerolínea mostró interés.
“¿Qué compraría alguien? Si nadie más quiere comprarlas, ¿por qué íbamos a comprarlas nosotros?”, cuestionó.
Miles de pasajeros y empleos afectados
La desaparición de Spirit implica un fuerte impacto laboral y operativo en Estados Unidos.
Solo entre el 1 y el 15 de mayo, la aerolínea tenía programados más de 4 mil vuelos nacionales y una oferta cercana a 810 mil asientos, según datos de Cirium.
Además, la empresa llegó a representar hasta el 5 por ciento de los vuelos en Estados Unidos y fue una de las principales impulsoras de tarifas económicas en el mercado aéreo estadounidense.

Rivales ya buscan ocupar el espacio de Spirit
Tras el anuncio, otras aerolíneas comenzaron a reaccionar rápidamente para captar pasajeros afectados y ocupar rutas que dejará vacantes Spirit.
JetBlue Airways anunció expansión inmediata desde Fort Lauderdale con nuevas rutas y más frecuencias, mientras Frontier Airlines, Southwest Airlines, United Airlines y American Airlines lanzaron tarifas especiales de rescate para pasajeros afectados.
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Analistas consideran que el colapso de Spirit evidencia cómo la crisis energética global está golpeando primero a las aerolíneas financieramente más frágiles, en lo que ya es considerado el mayor desafío para la industria aérea desde la pandemia de Covid-19.


