Hermosillo, Sonora.- Lo que inició como una carreta en la colonia Las Quintas terminó convirtiéndose en Tacos Piña, uno de los negocios más conocidos de Hermosillo, impulsado por la historia de esfuerzo de su fundador, Emiliano Piña.
El empresario recordó que estudió la Licenciatura en Comunicación en la Universidad de Sonora y que, tras egresar, incluso tuvo la oportunidad de integrarse a Comunicación Social del gobierno estatal. Sin embargo, decidió permanecer en el negocio de comida que ya había comenzado de forma sencilla.
“Yo creo que hice lo correcto”, señaló al rememorar que en sus inicios trabajó en condiciones limitadas, con una carreta, herramientas improvisadas y constantes dificultades por el clima.
Antes de emprender, también vivió una etapa en Estados Unidos, donde trabajó en una canería en California, experiencia que, dijo, marcó parte de su trayectoria antes de regresar a Hermosillo.
El proyecto formal de Tacos Piña comenzó en 1994 y se consolidó dos años después en su ubicación actual en la colonia Las Quintas, donde pasó de una operación básica a un establecimiento fijo que con el tiempo permitió incluso adquirir el terreno.
Piña explicó que el crecimiento del negocio ha sido gradual y sostenido, basado en la constancia, el trato con los clientes y la calidad del producto.
“Perseverancia y cuidar el producto”, resumió como la clave de permanencia durante más de tres décadas.
Actualmente, el negocio opera como una sola sucursal, pero ha logrado mantenerse vigente y con clientela que abarca varias generaciones, lo que su fundador considera uno de los principales logros de su historia.
“Ya son como tres generaciones”, destacó.
El empresario afirmó que el emprendimiento requiere paciencia y visión a largo plazo, al advertir que los resultados no son inmediatos y dependen del trabajo constante día a día.


