Pete Hegseth, secretario de Defensa (Guerra) de EEUU, confirmó este jueves que el Pentágono solicitará al Congreso alrededor de 200 mil millones de dólares adicionales para sostener la guerra que su país mantiene junto a Israel contra Irán, conflicto que cumple veinte días de ataques.
Durante una rueda de prensa en el Departamento de Defensa de Estados Unidos, el funcionario advirtió que el monto “podría variar” en los próximos días y justificó la necesidad de ampliar el financiamiento.
“Obviamente, se necesita dinero para matar a los tipos malos”, afirmó.
Hegseth explicó que el gobierno acudirá nuevamente al Congreso para garantizar recursos suficientes tanto para operaciones ya realizadas como para futuras acciones militares, en línea con lo adelantado por The Washington Post.
El Departamento de Defensa cuenta actualmente con un presupuesto cercano a 900 mil millones de dólares, el mayor aprobado hasta ahora. La nueva solicitud representaría casi un 25% adicional, lo que refleja la escalada del costo del conflicto.
El jefe del Pentágono también señaló que buscarán reforzar las reservas de munición y equipo militar, no solo para reponer lo utilizado, sino para superar los niveles habituales.
“Una inversión de esta magnitud tiene precisamente ese propósito: transmitir el mensaje de que repondremos todo el material que se haya consumido”, sostuvo.
En ese contexto, reiteró críticas al expresidente Joe Biden por haber “agotado” el arsenal estadounidense al enviar ayuda militar a Ucrania en su guerra contra Rusia.
“En última instancia, consideramos que, en este momento, estas municiones se emplearían mejor en beneficio de nuestros propios intereses. Y este tipo de proyecto de ley de financiación garantizará que contemos con los fondos adecuados de cara al futuro”, añadió.
Sobre el desarrollo del conflicto, Hegseth aseguró que Estados Unidos ha destruido la flota de submarinos de Irán e inutilizado sus puertos militares, aunque evitó fijar un plazo para el fin de las operaciones, al señalar que la decisión corresponde al presidente Donald Trump.
El costo de la guerra ha sido elevado desde su inicio. De acuerdo con estimaciones del Pentágono dadas a conocer por The New York Times, Estados Unidos gastó más de 11 mil 300 millones de dólares en los primeros seis días de ataques.
En la primera fase, iniciada el 28 de febrero, se utilizaron armamentos como la bomba planeadora de precisión AGM-154, cuyo costo supera los 836 mil dólares por unidad. Posteriormente, el Pentágono ha indicado que prevé emplear municiones de menor costo en las siguientes etapas.


