Fue presentada y declarada lista la nueva estancia para mujeres víctimas de violencia extrema en Hermosillo, un espacio diseñado para brindar protección y acompañamiento integral a quienes se encuentran en situaciones de alto riesgo, informó Lyzeth Salcedo Salinas, comisionada ejecutiva estatal de atención a víctimas.
El inmueble, ubicado en la calle Pedro Moreno número 20 en la capital sonorense, ya se encuentra listo para comenzar operaciones, aunque actualmente se realizan los últimos trámites administrativos antes de su entrega a la Secretaría de Mujeres del Estado de Sonora, dependencia que será responsable de su operación.
De acuerdo con la funcionaria, este espacio forma parte de un modelo de atención integral que articula programas estatales y federales para apoyar a las víctimas en su proceso de recuperación.

“Este es un proyecto único en el país, donde el modelo de atención integral articula a todo el sistema estatal de atención a víctimas y también programas federales como Crédito a la Palabra, Financiera para el Bienestar, vivienda y servicios de salud”, explicó la comisionada.
La estancia cuenta con 20 departamentos acondicionados para recibir a mujeres junto con sus hijas e hijos, con una capacidad total de más de 90 camas.
Leer también: Netflix anuncia serie sobre la apasionada y turbulenta relación entre Frida Kahlo y Diego Rivera
Salcedo detalló que el programa está dirigido específicamente a mujeres en situación de violencia extrema, identificadas por protocolos de riesgo como el Código Violeta del sistema SALVA o como víctimas de alto riesgo detectadas por la Fiscalía.
El objetivo del programa es prevenir casos de feminicidio y ofrecer a las víctimas un espacio seguro mientras reciben atención especializada.
Además del alojamiento temporal, las mujeres que ingresen al programa recibirán atención psicológica especializada, capacitación laboral y acompañamiento para desarrollar proyectos productivos, con el propósito de que puedan reconstruir su proyecto de vida.

El programa contempla una estancia mínima aproximada de tres meses, durante los cuales las beneficiarias participarán en terapias, talleres y actividades de reintegración personal y social.
Una vez concluido el proceso, las participantes continuarán con seguimiento permanente como medida preventiva por parte de la Comisión de Atención a Víctimas, además de mantener acceso a talleres y herramientas que fortalezcan su autonomía económica y emocional.


