El Super Bowl LX en Santa Clara no solo será recordado por el duelo entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots, sino por ser la edición que consolidó la influencia cultural de México en la máxima vitrina del deporte estadounidense. Desde el espectáculo de medio tiempo hasta la oferta gastronómica y las personalidades en ringside, el ADN mexicano fue el gran protagonista.
El rugido del mariachi femenino junto a Bad Bunny
La apertura del show de Bad Bunny marcó un precedente histórico cuando las integrantes de Mariachi Las Divas de Cindy Shea tomaron el escenario. Con sus violines en mano, acompañaron la interpretación de “Mónaco”, fusionando el trap con la elegancia del folclore.

Cindy Shea, fundadora del grupo y exalumna musical del legendario Joan Sebastian, lideró a esta agrupación ganadora del Grammy, reafirmando su estatus como el mariachi oficial de Disney y un símbolo de empoderamiento femenino en un género tradicionalmente masculino.
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El sabor de Michoacán en la NFL: Villa’s Tacos
La presencia de México no se limitó al escenario. En el área VIP y las zonas de hospitalidad del Levi’s Stadium, Villa’s Tacos, el aclamado negocio de Victor Villa, llevó el sabor auténtico de Highland Park a los paladares internacionales.

Conocidos por su estilo “estilo Michoacán” y sus tortillas hechas a mano con queso crujiente, Villa’s Tacos representó el éxito de la comunidad emprendedora latina. Su participación en el evento subraya cómo la gastronomía mexicana ha pasado de ser comida callejera a un elemento indispensable en las experiencias de lujo de la NFL.
Emiliano Vargas: El legado del boxeo presente
En el ámbito deportivo, la presencia de Emiliano “El General” Vargas capturó la atención de los aficionados. El hijo de la leyenda del boxeo Fernando “Feroz” Vargas, quien actualmente es una de las promesas más brillantes del pugilismo profesional, fue invitado especial en el evento.

La presencia de Emiliano no solo resalta el vínculo histórico entre la comunidad mexicana y los deportes de contacto en Estados Unidos, sino que simboliza el relevo generacional de figuras que mantienen viva la identidad cultural en los escenarios más exclusivos del mundo.
Un mensaje de unidad cultural
Aunque la participación de las artistas y los emprendedores mexicanos fue estratégica y medida, el impacto visual y mediático fue contundente. La mezcla de la herencia de Joan Sebastian a través de Las Divas, el éxito empresarial de Villa’s Tacos y la proyección deportiva de los Vargas, dejaron claro que México no solo es un vecino geográfico, sino el motor cultural que impulsa los eventos más grandes del planeta.


