Según especialistas de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), advirtieron que la automedicación con paracetamol y otros analgésicos de venta libre se ha convertido en una práctica habitual que representa un riesgo relevante para la salud del hígado.
Esto, a pesar que este medicamento es considerado seguro bajo las dosis recomendadas, su consumo sin supervisión médica puede ocasionar lesiones hepáticas graves e incluso consecuencias fatales.
De acuerdo con la SEPD, la percepción social del paracetamol como un fármaco inofensivo ha contribuido a un uso descontrolado, mientras que la conciencia colectiva sobre su potencial toxicidad continúa siendo insuficiente.

Una práctica extendida desde edades tempranas
La automedicación, definida como el consumo de medicamentos sin prescripción ni seguimiento profesional, se presenta en todos los grupos de edad, pero es particularmente frecuente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Según advierte Olga Abigail Hernández-Gálvez en la revista Atención Familiar, datos recabados en México y otros países de la región indican que hasta 60% de los adolescentes ha ingerido medicamentos sin control médico.
Entre los fármacos más utilizados destacan los analgésicos, especialmente el paracetamol, cuyo uso representa la mayoría de los casos asociados a hepatotoxicidad, según la SEPD.
Aunque estos episodios no son comunes en términos absolutos, pueden derivar en daños irreversibles, requerir trasplante hepático o incluso provocar la muerte si no se detectan a tiempo.

Factores que impulsan la automedicación
Especialistas vinculan el incremento de esta práctica a limitaciones económicas, dificultades para acceder a servicios de salud y a la confianza en recomendaciones informales de familiares o conocidos.
Yarim E. De la Luz Cuellar, del Cinvestav, señala que la repetición de tratamientos que “ya funcionaron” o la falsa creencia de que los medicamentos de libre venta son completamente seguros refuerzan esta conducta.
El hígado, encargado del metabolismo y eliminación de fármacos, resulta especialmente vulnerable. Francisco Tejada Cifuentes, en la Revista Clínica de Medicina de Familia, explica que más de 1,100 medicamentos han sido relacionados con cuadros de hepatotoxicidad, que pueden ir desde alteraciones leves hasta insuficiencia hepática aguda.

¿Cuál es la dosis segura de paracetamol?
La Sociedad Andaluza de Patología Digestiva recuerda que el paracetamol, también conocido como acetaminofén, es el analgésico y antipirético más utilizado a nivel mundial.
En adultos, una dosis de hasta 4 gramos diarios se considera segura; sin embargo, superar este límite, ingerir dosis repetidas o desconocer su presencia en distintos productos incrementa de manera significativa el riesgo de daño hepático.
Cuando se produce una acumulación tóxica, el hígado es incapaz de neutralizar los metabolitos reactivos, como el NAPQI, lo que puede causar necrosis celular y desencadenar una insuficiencia hepática fulminante.
Recomendaciones para prevenir riesgos
Para evitar complicaciones, especialistas recomiendan consultar a un profesional de la salud ante cualquier síntoma, no repetir tratamientos por cuenta propia y evitar la automedicación crónica.
Tanto la SEPD como investigadores del Cinvestav subrayan que cada paciente requiere una valoración individual, ya que un medicamento útil para una persona puede resultar peligroso para otra.
La advertencia es clara: proteger el hígado implica evitar “soluciones rápidas” y recurrir siempre al respaldo y supervisión médica al consumir cualquier medicamento.
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Señales de posible daño hepático por paracetamol
- En fases iniciales, pueden presentarse náuseas y malestar general.
- Entre 24 y 72 horas, suele aparecer dolor en la zona hepática y síntomas clínicos más evidentes.
- Entre 72 y 96 horas, se alcanza la etapa más crítica, con riesgo de encefalopatía, alteraciones en la coagulación, ictericia y, en casos severos, fallo multiorgánico.
Con información de Infobae



