En un año, de junio de 2025 a junio de 2026, Sonora ha registrado al menos 102 casos de maltrato animal, de acuerdo con información de la Agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos en Contra de los Animales.
De esas carpetas de investigación, 100 ya fueron judicializadas, es decir, presentadas ante un juez para continuar con el proceso penal. Estas cifras corresponden únicamente a las denuncias que derivaron en carpetas abiertas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora, por lo que la incidencia real podría ser mayor, considerando que muchos casos de violencia contra los animales no se denuncian.

La activista Carolina Araiza señaló que existe una relación directa entre la sobrepoblación de animales, principalmente perros y gatos, y el maltrato del que son víctimas, ya que el envenenamiento figura entre las principales formas de violencia registradas, y este suele darse en contextos de “hartazgo” hacia animales que no tienen hogar.
“Un gran porcentaje de maltrato tiene que ver con la sobrepoblación canina, por el exceso de animales que hay en vía pública y la gente termina envenenandolos como parte de su solución.
Pero definitivamente hay otras conductas, como las lesiones, las heridas, los golpes y la misma muerte, por diversos medios que no son el envenenamiento: el atropellamiento, con arma de fuego, arma punzo cortante. Sí es una conducta muy recurrente en el estado”.

En Sonora, el maltrato animal fue tipificado como delito en diciembre de 2015. En ese momento, las penas establecidas iban de seis meses a 2 años de prisión por causar lesiones y de 2 a 6 años si causaban la muerte.
Desde 2021, en el Congreso del Estado, se aprobaron diversos cambios para endurecer el castigo a quienes provocaran algún tipo de daño: 1 a 2 años de prisión por lesiones que no ponen en riesgo la vida, 2 a 4 años de prisión si las lesiones ponen en riesgo la vida, mientras que el castigo por quitar la vida permanece igual.
“Aquí es donde viene la reactividad de los gobiernos y de la misma gente, que ven estos casos y piden elevar las penas porque piensan que de esa manera van a bajar los índices del delito, pero esta es una falacia.
El feminicidio en Sonora tiene de las penas más altas y no se detienen, todos los días vemos casos, y tiene que ver más con un tema cultural, del origen, del machismo, y es parecido porque la raíz de que se maltraten animales es que son considerados objetos”.
Carolina Araiza señaló que es necesario continuar trabajando en materia de prevención, en reforzar la infraestructura y aumentar el personal de las instituciones a cargo de proteger a los animales.

La inmediatez de las redes sociales ha servido como canal de difusión de casos de maltrato animal. Algunos de los videos virales han llegado hasta las autoridades, desde donde se han castigado a aquellos que atentan contra la vida y salud de estos seres vivos.
El 23 de mayo, en Hermosillo, el video de un auto arrastrando a un cachorro por las calles de la ciudad indignó a la comunidad. La Fiscalía detuvo a Jairo Aarón “N” de 36 años al ser identificado como responsable; tras la audiencia, fue vinculado a proceso.

En Ciudad Obregón, el 18 de abril, Jesús “N” de 59 años arrojó agua hirviendo a una perrita al interior del Mercadito Unión, aún cuando se observó que el animal nunca representó ningún peligro para el agresor. El imputado quedó a disposición del juez para el desarrollo de su proceso penal.
Lee también: Alfonso Durazo anuncia inversión de 328.5 mdp para ampliar la oferta de preparatorias en Sonora
Un perrito de tres años, amarrado e indefenso, fue víctima de David Adrián “N”, quien irrumpió sin autorización en un domicilio en Navojoa y lo atacó con un palo de madera, provocando lesiones que pusieron en riesgo su vida. El hombre fue impiutado por los delitos de crueldad animal y allanamiento de morada.





