Las negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sumaron un nuevo punto de tensión: Estados Unidos pidió a México adoptar medidas similares a las aplicadas por Washington contra el acero y aluminio provenientes de China, con el objetivo de crear una barrera comercial conjunta en Norteamérica.
De acuerdo con cuatro personas familiarizadas con las conversaciones, Estados Unidos busca que México replique un esquema de aranceles similar al de la Sección 232, que actualmente impone fuertes gravámenes a productos siderúrgicos provenientes de China y otros países fuera de la región.
La intención de Washington es mantener un trato preferencial para el acero producido en Estados Unidos, México y Canadá, al mismo tiempo que se limita la entrada de productos chinos considerados una amenaza para la industria norteamericana.
Aunque la propuesta representa una exigencia relevante por parte de los negociadores estadounidenses, México estaría dispuesto a analizarla como parte de las conversaciones rumbo a un acuerdo más amplio durante la revisión del T-MEC, señalaron las fuentes, quienes solicitaron mantener el anonimato debido al carácter privado del proceso.
Los detalles sobre los productos que serían afectados y las tasas arancelarias todavía se encuentran en discusión. Una de las fuentes consultadas indicó que Estados Unidos busca alcanzar un acuerdo marco con México antes de que termine este año.

Acero, autos y China: los temas centrales del nuevo capítulo del T-MEC
Las conversaciones entre México y Estados Unidos forman parte del proceso de revisión del tratado comercial trilateral, cuya importancia aumentó después de que Washington decidió no renovar el acuerdo en su formato actual y optó por impulsar negociaciones permanentes enfocadas en fortalecer las reglas de origen regionales y reducir la participación china en las cadenas productivas de Norteamérica.
La semana pasada, el representante comercial estadounidense Jamieson Greer y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, sostuvieron una tercera ronda de reuniones bilaterales en la Ciudad de México.
Entre los temas abordados estuvieron:
- El comercio de acero y aluminio.
- La industria automotriz.
- La seguridad económica.
- Las reglas laborales.
- El sector agrícola.
Ambos gobiernos tienen previsto continuar las conversaciones en Washington durante septiembre y han señalado la necesidad de evitar que países externos al tratado obtengan beneficios comerciales sin asumir compromisos, práctica que han denominado como “free-riding”.
Como parte de las negociaciones, México habría ofrecido reducir de manera significativa sus compras de acero procedente de China, según una de las fuentes consultadas.
Ni la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ni la Secretaría de Economía de México emitieron comentarios oficiales sobre la propuesta.

¿Qué aranceles aplica actualmente Estados Unidos al acero?
El esquema estadounidense es actualmente más estricto que el mexicano. Bajo la Sección 232, Washington aplica un arancel del 50% al acero y aluminio básicos provenientes de China y de la mayoría de otras economías, además de un impuesto del 25% a diversos productos derivados y tasas menores para ciertos equipos y maquinaria.
México, en cambio, maneja un sistema variable dependiendo del producto. Las importaciones de acero provenientes de países sin acuerdos comerciales con México pueden enfrentar aranceles de hasta 25%, además de cuotas antidumping en algunos casos.
México busca acercar su política comercial a la de Estados Unidos
A principios de este año, México aprobó nuevos aranceles para alrededor de 1,500 productos provenientes de países sin tratados comerciales, una medida que impactó principalmente a mercancías procedentes de China.
La decisión fue interpretada como un movimiento del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para alinear parcialmente la política comercial mexicana con las preocupaciones de Estados Unidos sobre la creciente presencia china en la región.
La industria siderúrgica estadounidense, por su parte, ha presionado para que México y Canadá adopten restricciones equivalentes a las estadounidenses, incluyendo:
- Igualar los niveles de aranceles de la Sección 232.
- Aplicar las medidas a los mismos productos y países.
- Establecer la regla conocida como “melted and poured” (“fundido y colado”), que exigiría que el acero sea producido desde la etapa inicial de fundición en Norteamérica para recibir beneficios comerciales.
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Además, los productores estadounidenses buscan elevar del 70% al 85% la proporción de acero norteamericano que deben utilizar los fabricantes de automóviles, ampliar las reglas laborales relacionadas con productos intensivos en acero y limitar inversiones provenientes de economías consideradas “no de mercado”, como China.
Impacto potencial: una nueva batalla comercial por el mercado norteamericano
La propuesta estadounidense coloca al acero y la relación con China como uno de los principales puntos de negociación para el futuro del T-MEC. De concretarse un acuerdo, México podría enfrentar ajustes en su política arancelaria y comercial, mientras Norteamérica buscaría reforzar una cadena industrial regional con menor dependencia de proveedores asiáticos.




