Un hombre murió este lunes tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) durante un operativo en la ciudad de Biddeford, Maine. Autoridades locales informaron que se espera que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) tome el caso.
El presidente de la Cámara de Representantes de Maine, Ryan Fecteau, confirmó que “una persona murió” durante el incidente y señaló que agentes de ICE estuvieron involucrados. “Una persona falleció. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estuvo involucrado. La Policía Estatal y el Departamento de Seguridad Pública se encuentran en el lugar para recabar información y se espera que el FBI también investigue”, declaró en un comunicado publicado en Facebook, según CNN.

La policía de Biddeford informó a la cadena televisiva que se trató de un “incidente policial” y aseguró que no existe riesgo para la población, aunque evitó proporcionar más detalles. Imágenes difundidas en redes sociales muestran una camioneta blanca sin distintivos oficiales, equipada con luces policiales, aparentemente impactando contra un automóvil sedán blanco detenido en una intersección, cuyo parabrisas presenta varios impactos de bala.
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Testigos señalaron que agentes con chalecos verdes con la palabra “POLICE” descendieron de vehículos sin identificación antes de que ocurrieran los disparos. Lucas Scott, de 18 años, declaró al Portland Press Herald que observó a un agente sacar su arma y ordenar al conductor que se detuviera, al considerar que el vehículo intentaba atropellar a un oficial. Según su testimonio, el agente disparó aproximadamente cuatro veces.

Otro testigo, Daniel Boucher, aseguró haber visto cómo la camioneta de los agentes intentó embestir al automóvil compacto. También afirmó que el conductor herido presentaba una fuerte hemorragia en la cabeza y alcanzó a decir: “Intenté detenerme”. Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no ha emitido una postura oficial sobre el incidente, mientras que la congresista demócrata por Maine, Chellie Pingree, expresó estar “perturbada y enojada” por el tiroteo y pidió una investigación exhaustiva.
El caso ocurre menos de una semana después de la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un hombre de 52 años que también fue abatido por agentes migratorios mientras conducía hacia su trabajo en Houston, Texas. De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, este sería el undécimo tiroteo con consecuencias fatales en el que participan agentes federales de inmigración desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump. Organizaciones civiles y testigos han cuestionado versiones oficiales en casos recientes, mientras que el colectivo Maine Resists convocó una manifestación de emergencia en Biddeford y Project Relief informó que mantiene contacto con la familia de la víctima.



