La eliminación de México en los octavos de final del Mundial 2026 marcó también el final de la tercera etapa de Javier “El Vasco” Aguirre al frente de la Selección Mexicana. Tras la derrota 3-2 ante Inglaterra en el Estadio Ciudad de México, el estratega confirmó su salida y reveló que Rafael Márquez será el encargado de dar continuidad al proyecto rumbo a la próxima Copa del Mundo.
Visiblemente emocionado en la conferencia de prensa posterior al encuentro, Aguirre reconoció que el objetivo de trascender en el Mundial no se cumplió y resumió el sentir del momento con una frase contundente.

“El sueño termina aquí”, expresó el técnico nacional.
El entrenador de 67 años explicó que ya tuvo oportunidad de despedirse de Rafael Márquez, quien asumirá el mando del representativo nacional durante el siguiente ciclo mundialista.
“Le di un gran abrazo a Rafa Márquez, él continúa porque le vienen cuatro años buenos. Hay una base sólida, no hay un solo jugador que destaque por encima de nadie, la familia está junta. Yo me despido de la Selección, me despido del Estadio Azteca, fue mi último partido aquí y me voy con mucho orgullo; después de tantos años me voy con mucho sentimiento porque aquí viví gran parte de mi vida futbolística”, señaló.
Aguirre calificó como especialmente dolorosa la forma en que terminó la participación del Tricolor, luego de un torneo en el que el equipo logró despertar la ilusión de millones de aficionados.

Pese a la eliminación, el estratega defendió el desempeño de sus futbolistas y asumió toda la responsabilidad por no haber alcanzado el objetivo de avanzar a los cuartos de final.
“Diría que los 26 jugadores me hicieron muy feliz, deben irse con la cabeza en alto. Si hay una crítica debe ser al entrenador porque ellos dejaron la piel en el campo, pueden mirar al frente a todo mundo. Si algo hay que reprochar es al entrenador, porque él decide quién y cómo. La ilusión que tenía la gente no pudimos concretarla, no pudimos darle una noche más de alegría”, afirmó.
El técnico también agradeció el respaldo recibido durante toda la Copa del Mundo, tanto de los aficionados que acompañaron al equipo en los estadios como de quienes siguieron cada encuentro desde distintos puntos del país.
“Agradezco a todo el público mexicano, a los que vinieron, a los que no pudieron y a los que estuvieron siguiendo estos cinco partidos. Fueron inolvidables”, concluyó.
Con la salida de Javier Aguirre concluye una nueva etapa en la historia de la Selección Mexicana. Ahora, el proyecto quedará en manos de Rafael Márquez, quien tendrá la misión de preparar al Tricolor para el próximo ciclo mundialista con una base de jugadores que, según su antecesor, tiene el potencial para competir al máximo nivel.



