La polémica en torno a la habilitación del delantero estadounidense Folarin Balogun para disputar el duelo de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica continúa creciendo.
La Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA) manifestó su “asombro” por la decisión de la FIFA y advirtió que analiza todas las vías posibles para defender lo que considera una aplicación incorrecta del reglamento.
La controversia surgió luego de que la FIFA autorizara la participación de Balogun en el encuentro de este lunes, pese a que el atacante fue expulsado con tarjeta roja directa en el partido de la ronda de 32 ante Bosnia y Herzegovina. La determinación se produjo después de que trascendiera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a la FIFA reconsiderar la sanción.

En un comunicado oficial, la federación belga cuestionó la interpretación realizada por el organismo rector del futbol mundial.
“La RBFA está atónita por la decisión de la FIFA de declarar elegible al jugador estadounidense suspendido Folarin Balogun para jugar en el partido USA–Bélgica del lunes 6 de julio”, señaló.
La FIFA fundamentó su resolución en el artículo 27 de su Código Disciplinario, el cual faculta a la Comisión Disciplinaria para suspender la ejecución de una sanción previamente impuesta. Sin embargo, la federación belga sostiene que dicha interpretación contradice otras disposiciones vigentes.
Según la RBFA, el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario establece de manera expresa que una tarjeta roja implica una suspensión automática para el siguiente partido del equipo, criterio que, asegura, ha sido aplicado en todos los casos registrados durante el Mundial 2026.

Además, recordó que el artículo 10.5 del Reglamento de la Copa Mundial también señala que cualquier jugador expulsado por tarjeta roja directa o por doble amonestación “será automáticamente suspendido del siguiente partido de su equipo”, con posibilidad de recibir sanciones adicionales.
La asociación añadió que esa disposición fue reiterada en la Circular número 16 distribuida por la FIFA a todas las federaciones participantes antes del torneo y que también forma parte de las reuniones de coordinación y de los talleres oficiales realizados durante la competencia.
“Con el fin de salvaguardar los derechos legítimos de todos los equipos participantes y proteger los principios fundamentales del fair play en nuestro deporte, tanto en esta Copa Mundial de la FIFA como en ediciones futuras del torneo, la RBFA examina todas las opciones potenciales”, concluyó el organismo.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una explicación adicional sobre la resolución que permitió a Balogun quedar habilitado para enfrentar a Bélgica, una decisión que ha generado un intenso debate sobre la aplicación del reglamento disciplinario durante el Mundial 2026.



