Una nave robótica fue lanzada desde el océano Pacífico Sur con la misión de intentar rescatar al telescopio espacial Swift de la NASA, que enfrenta el riesgo de una reentrada incontrolada a la atmósfera a finales de este año debido al deterioro de su órbita, informó la agencia espacial estadounidense.
El despegue ocurrió a las 20:36 horas desde el atolón Kwajalein, en las Islas Marshall. La misión contempla que Link, una nave desarrollada por la empresa Katalyst Space, se acerque al telescopio, lo capture de manera autónoma y eleve su órbita para evitar su pérdida. De concretarse, sería el primer acoplamiento de un vehículo robótico comercial con un satélite gubernamental que no fue diseñado para recibir mantenimiento en el espacio.

De acuerdo con la NASA, Link fue colocada en órbita mediante un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, liberado por el avión Stargazer a una altitud aproximada de 12 mil 192 metros. En septiembre, la agencia contrató a Katalyst para diseñar, construir, probar y lanzar la nave, además de interceptar, sujetar y elevar la órbita del telescopio, todo en un periodo menor a un año.
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“Ahora que Link ha alcanzado la órbita, el primer paso del equipo de Katalyst es captar la señal de la nave para confirmar que sus paneles solares se han desplegado y que los sistemas de energía funcionan correctamente”, informó la NASA.
El telescopio Swift, valuado en aproximadamente 500 millones de dólares y puesto en órbita en 2004, carece de sistema de propulsión y ha perdido altura de forma gradual debido al arrastre atmosférico, al descender de unos 600 a cerca de 400 kilómetros sobre la Tierra.

Sin esta intervención, Swift ingresaría a la atmósfera terrestre y dejaría de operar, lo que pondría fin a dos décadas de observaciones científicas, especialmente en el estudio de estallidos de rayos gamma y otros fenómenos transitorios del universo.
Con información de EFE.



