El PRI presentó en el Senado una iniciativa para ampliar la licencia de paternidad establecida en la Ley Federal del Trabajo, con el objetivo de fortalecer la corresponsabilidad familiar, garantizar el derecho al cuidado y promover una mayor participación de los padres en la crianza de sus hijas e hijos.
Según lo informado, el esquema vigente de cinco días resulta insuficiente frente a los estándares constitucionales y las nuevas dinámicas familiares.
Los legisladores señalaron que limitar este permiso envía un mensaje que reduce el papel del padre a un acompañamiento temporal durante una etapa clave del desarrollo familiar.
La iniciativa plantea reformar la fracción XXVII Bis del artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo para extender la licencia de paternidad de cinco a 20 días laborables con goce de sueldo, ya sea por nacimiento o adopción.
Los promoventes indicaron que el objetivo es garantizar una participación activa, directa y corresponsable de los padres en el cuidado y acompañamiento desde los primeros días de vida de sus hijos.
Asimismo, destacaron que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha reconocido que el nacimiento o adopción de un menor implica responsabilidades parentales que requieren una distribución equilibrada de las tareas de cuidado.
Incluso, señalaron que el máximo tribunal ha considerado insuficiente una licencia de diez días para asegurar una participación efectiva del padre en el cuidado del recién nacido y de la persona gestante.
Referencias internacionales
La iniciativa también retoma modelos de otros países. En América Latina, naciones como Colombia, Paraguay y Venezuela contemplan licencias de paternidad de 14 días, mientras que Uruguay otorga 13 días.
En Europa, España amplió recientemente los permisos parentales a 19 semanas por progenitor, mientras que Suecia cuenta con un esquema de 480 días compartidos e Islandia reconoce seis meses para cada padre.
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Los legisladores del PRI argumentaron que una mayor participación paterna tiene efectos positivos en el desarrollo emocional, psicológico y cognitivo de niñas y niños, además de contribuir al bienestar materno y a una distribución más equitativa de las responsabilidades en el hogar.
Con información de Milenio



