El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advirtió que el 80% de los eventos cerebrovasculares que atiende corresponde a infartos cerebrales por isquemia, padecimiento que genera alrededor de 80 mil consultas al año en la institución y que, durante 2024, provocó 34 mil 784 defunciones en México, de acuerdo con datos del INEGI.
El organismo explicó que un infarto cerebral isquémico ocurre cuando un coágulo bloquea el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro, impidiendo el suministro de oxígeno a las neuronas y provocando daños que pueden ser permanentes en cuestión de segundos.
El 20% restante de los eventos cerebrovasculares corresponde a hemorragias cerebrales.
Para disminuir el riesgo de sufrir este tipo de padecimiento, el IMSS recomendó adoptar tres hábitos fundamentales: mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de manera regular y llevar un control permanente de la presión arterial y la glucosa, especialmente en personas con hipertensión arterial y diabetes mellitus.
El jefe de Neurocirugía y Terapia Endovascular Neurológica de la UMAE Hospital de Especialidades “Dr. Antonio Fraga Mouret”, Jorge Arturo Santos Franco, señaló que el cuidado de la salud cerebral debe ser una prioridad durante todas las etapas de la vida.
Además, indicó que el Seguro Social atiende cada año cerca de 60 mil consultas por cefalea y 50 mil por epilepsia, padecimientos que pueden estar relacionados con migraña, aneurismas, tumores cerebrales, traumatismos o alteraciones vasculares.
El especialista destacó que entre los principales factores que incrementan el riesgo de un evento cerebrovascular se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el tabaquismo, el sedentarismo, la mala alimentación y el aislamiento social.
Por ello, recomendó consumir una dieta rica en frutas y verduras, ya que contribuye a controlar el peso, reducir la presión arterial y mantener niveles adecuados de glucosa.
Asimismo, recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica a la hipertensión arterial como el factor de riesgo más importante para un infarto cerebral, al señalar que quienes la padecen tienen casi tres veces más probabilidades de sufrir un evento cerebrovascular que quienes no presentan esta condición.
Como segunda medida preventiva, el médico recomendó realizar ejercicio físico de forma constante.
La OMS aconseja acumular al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana, mientras que la American Heart Association advierte que el sedentarismo prolongado también incrementa el riesgo de padecer un evento cerebrovascular.
Finalmente, el IMSS enfatizó la importancia del control médico periódico, que incluye el monitoreo de la presión arterial y los niveles de glucosa, además de evitar el consumo de tabaco y drogas recreativas, así como realizar actividades que fortalezcan la memoria y la convivencia social.
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Para mejorar la atención de estos casos, la institución impulsa el programa Código Cerebro, estrategia enfocada en agilizar la respuesta ante urgencias neurológicas, reducir secuelas y favorecer la recuperación e incorporación de los pacientes a su vida cotidiana.





