Hermosillo, Sonora.- A través de una propuesta que mezcla danza, teatro y performance, la artista sonorense Zuleima Burruel Chavira busca acercar las artes escénicas a niñas y niños de escuelas primarias de atención prioritaria, partiendo de su experiencias en la infancia, el crecimiento y los desafíos de la vida adulta.
El proyecto ‘Agridulce, Testimonial a los Treintas‘, que contempla 38 presentaciones a lo largo de 2026, está dirigido principalmente a estudiantes de nivel primaria, quienes son trasladados a las instalaciones del Foro 82 para vivir una experiencia escénica que, de otra manera, difícilmente estaría a su alcance.

La puesta escénica forma parte de los proyectos beneficiados por Efidanza, un estímulo fiscal federal que permite financiar iniciativas artísticas mediante aportaciones de empresas, lo que ha permitido aumentar el alcance de esta obra y llevarla a nuevos públicos.
La iniciativa retoma una labor que Burruel Chavira, el grupo Dédalo Artes Escénicas y otros integrantes de la comunidad artística han impulsado desde hace varios años: acercar las artes a las infancias y demostrar que también forman parte de sus derechos culturales.
“Nosotros tratamos, desde nuestra labor como artistas, de conectar con la comunidad para que sepan que esto existe, que es un trabajo, que es algo que puedes estudiar y desarrollar en tu vida”, explicó.
Además de la narrativa personal, la obra genera una interacción constante con el público. Mientras los niños suelen reaccionar espontáneamente a lo que observan en escena, los adultos encuentran conexiones más profundas con experiencias personales, pérdidas, frustraciones o metas que no se desarrollaron como imaginaban.

La obra nació a partir de una inquietud personal de la artista al llegar a los 30 años, utilizando sus recuerdos de infancia, anécdotas familiares y reflexiones, para construir un recorrido sobre el deseo de crecer, las responsabilidades de la adultez y la constante búsqueda de equilibrio que acompaña a las personas durante distintas etapas de la vida.
“Cada quien se conecta con lo que está viviendo o con lo que vivió, algunos se identifican con los cambios, las responsabilidades o las cosas que creían que ya tendrían resueltas a cierta edad”, comentó.

Uno de los elementos centrales de la puesta en escena es un camino construido con tablas modificadas, mismas que dificultan el equilibrio de quien las recorre, una metáfora del tránsito por la vida y de los obstáculos que surgen conforme avanzan los años.
Es una obra unipersonal donde podemos observar en escena solo a Zuleima Burruel, junto a su equipo de trabajo que hacen posible la obra conformado por Pedro Núñez, German Noriega, René Mayoral, Christian Durazo, Gabino Guerrero, Vladimir Bernal, Jocelyne Laborín, Karina Corrales e Isabel Guillén.
Actualmente, ‘Agridulce, Testimonial de los Treintas’ mantiene presentaciones en Hermosillo y contempla funciones en ciudades como Ciudad de México, Mexicali, Morelia y Ciudad Obregón, mientras continúa acercando las artes escénicas a nuevas generaciones y promoviendo espacios de reflexión sobre la experiencia humana.




