El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una orden ejecutiva sobre inteligencia artificial (IA), menos de dos semanas después de posponer una ceremonia en la Casa Blanca debido a preocupaciones de que una medida similar pudiera reducir la ventaja tecnológica del país.
La orden establece un marco para que el gobierno federal evalúe los riesgos para la seguridad nacional de los sistemas de IA más avanzados durante un periodo de hasta un mes antes de su publicación.
Además, el documento señala que el gobierno podrá colaborar con socios de confianza, quienes “tendrán acceso temprano a los modelos fronterizos cubiertos para promover una innovación segura y reforzar la ciberseguridad de la infraestructura crítica”.

Hasta el momento, no está claro en qué medida esta nueva orden difiere de la versión que Trump decidió no firmar el pasado 21 de mayo.
El mes pasado, el mandatario canceló un evento previsto en el Despacho Oval junto a ejecutivos de la industria tecnológica porque no estaba de acuerdo con el contenido de la propuesta anterior.
En esa ocasión, Trump declaró ante periodistas: “le estamos ganando a China, le estamos ganando a todos, y no quiero hacer nada que se interponga en el camino de esa ventaja”.

La directiva rechazada previamente había sido presentada como una colaboración voluntaria entre el gobierno y empresas tecnológicas con sede en Estados Unidos, entre ellas Anthropic, OpenAI y Google.


