El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su gobierno responderá con fuerza contra Irán luego de un ataque con misiles contra bases estadounidenses en Jordania, un episodio que incrementó nuevamente la tensión en Medio Oriente.
La declaración del mandatario estadounidense puso en riesgo los esfuerzos para mantener un periodo de calma iniciado desde el sábado, que buscaba abrir la puerta a nuevas negociaciones entre Washington y Teherán.
Durante la jornada, Arabia Saudita y Estados Unidos anunciaron ataques contra grupos armados en Irak, después de que autoridades sauditas reportaran durante dos días ataques con drones contra instalaciones petroleras del país.
Las nuevas acciones militares provocaron un aumento en los precios internacionales del petróleo, que llegaron a subir más de 5% ante el temor de que el conflicto afecte el suministro mundial de crudo. Posteriormente, el incremento se moderó hasta cerca de 4.6%.
Por su parte, Irán informó que lanzó misiles contra bases militares estadounidenses en Jordania.
En un comunicado, los Guardianes de la Revolución señalaron que “mientras continúen las amenazas contra la República Islámica de Irán (…) continuará la resistencia”.
Tras estos hechos, Trump aseguró que Estados Unidos responderá contra Teherán. “Les vamos a pegar duro. Van a recibir una paliza”, declaró el mandatario, según un corresponsal de la cadena Fox News.
El ejército estadounidense informó que sus ataques en Irak estuvieron dirigidos contra instalaciones logísticas y de armamento de un grupo alineado con Irán.
Trump afirmó que la ofensiva fue coordinada con el gobierno iraquí, aunque la presidencia de Irak calificó los bombardeos como “un ataque inaceptable y una flagrante violación de la soberanía”.
La alianza de milicias iraquíes Hashed al Shaabi, también conocida como Frente de Movilización Popular, aseguró que 20 de sus integrantes murieron en la operación y denunció una escalada contra una institución oficial de seguridad.
Entre las víctimas, según dos altos mandos del grupo, se encontraban cinco asesores iraníes.
Irak mantiene relaciones tanto con Washington como con Teherán, pero la rivalidad entre ambas potencias ha convertido al país en un escenario de confrontación indirecta.
El analista de seguridad saudita Hesham Alghannam señaló que Irán utiliza a sus grupos aliados para mantener influencia mientras la vía diplomática concentra la atención internacional.
En otro punto de tensión, los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron haber atacado y detenido tres buques petroleros en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica por donde antes de la guerra circulaba alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo.
La situación también aumentó la relevancia comercial del mar Rojo como ruta alternativa para Arabia Saudita, aunque la semana pasada los rebeldes hutíes, grupo respaldado por Irán y con control de amplias zonas de Yemen, anunciaron un bloqueo naval contra puertos sauditas.
Lee también: Netanyahu califica de “excelente” reunión con Trump; destaca objetivo común sobre Irán
El ministro de Información del gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, Moammar al Eryani, afirmó que los hutíes buscan establecer un sistema de cobro de tasas a los barcos que atraviesen el estrecho de Bab al Mandeb, con apoyo de los Guardianes de la Revolución.




