La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, aseguró que no ha tenido comunicación reciente con el mandatario con licencia Rubén Rocha Moya y afirmó desconocer tanto los detalles de su ausencia como el tiempo que permanecerá fuera del cargo.
Durante un evento público en Sinaloa, Bonilla explicó que desde que asumió la gubernatura interina no ha vuelto a hablar con Rocha Moya, salvo una llamada realizada el día de su toma de protesta.
“La última llamada que tuve con el gobernador en licencia fue el día que tomé protesta y solamente para felicitarme, yo ya no he recibido ninguna llamada de él”, declaró ante medios de comunicación.

La mandataria interina señaló que actualmente está enfocada en coordinar el trabajo del gobierno estatal y reunirse con integrantes de su gabinete.
“Yo estoy concentrada en mi trabajo y reuniéndome con el equipo, reuniéndome con los secretarios para coordinarnos bien en los trabajos”, agregó.
Desconoce duración de la licencia
Yeraldine Bonilla también reconoció que no conoce el periodo exacto de la licencia solicitada por Rubén Rocha Moya, por lo que no tiene claridad sobre cuándo podría regresar al gobierno estatal o si la separación del cargo podría prolongarse.
La ausencia del mandatario ocurre en medio de señalamientos y acusaciones relacionadas con presuntos vínculos con el crimen organizado, tema sobre el cual Rocha Moya no ha emitido declaraciones públicas desde que dejó temporalmente el cargo.

Solo ha tenido contacto con Harfuch
Bonilla indicó además que, hasta el momento, no ha sostenido acercamientos con otras figuras del Gobierno federal, excepto con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Pese al contexto político y de seguridad que enfrenta el estado, afirmó que mantiene comunicación permanente con los secretarios estatales para garantizar la operación del gobierno y la coordinación institucional.
Desde que solicitó licencia, Rubén Rocha Moya no ha realizado apariciones públicas ni ha informado sobre su situación legal o política, mientras continúan las especulaciones sobre el futuro de su administración en Sinaloa.


