El papa León XIV llamó a garantizar un trato humanitario a las personas migrantes, al señalar que, aunque los Estados tienen derecho a establecer reglas en sus fronteras, quienes llegan deben ser tratados con dignidad.
Durante una rueda de prensa a bordo del avión en el que regresaba de su gira por África, el pontífice respondió a cuestionamientos de periodistas sobre la situación migratoria en España, particularmente ante su próximo viaje al país y su paso por Canarias, una de las principales rutas de llegada de migrantes.
El líder de la Iglesia católica reconoció que la migración es un fenómeno global que afecta a múltiples regiones.
“Evidentemente el tema de la migración es muy complejo y afecta a muchos países, no solo España, no sólo Europa, también a Estados Unidos, es un fenómeno mundial”.
León XIV planteó que el problema debe analizarse desde sus causas estructurales, cuestionando la falta de oportunidades en países del sur global.
“Y mi respuesta empieza con una pregunta: ¿Qué hace el norte del Globo por ayudar al Sur del Globo y aquellos países donde los jóvenes hoy no encuentran un futuro y viven ese sueño de que todos quieren ir hacia el Norte pero a veces el norte no tiene respuestas que ofrecer?”.
El papa lamentó además las condiciones que enfrentan miles de personas migrantes, entre ellas el tráfico de personas y la falta de un trato digno.
Aunque reconoció que “un Estado tiene derecho a poner reglas para su fronteras” y que “no todos deben entrar como sea, sin orden”, insistió en que los países más desarrollados deben asumir responsabilidad para combatir la desigualdad.
“También hay que preguntarse qué hacemos en los países más ricos para cambiar la situación en los países más pobres”.
Como parte de las soluciones, propuso impulsar ayudas estatales y promover inversiones de grandes empresas y multinacionales para mejorar las condiciones en países con altos índices de migración.
Asimismo, criticó la explotación de recursos en África, al considerar que históricamente ha sido vista como una región de la que otras naciones extraen riqueza.
“Para muchas personas es considerado un lugar donde puede ir a llevarse los minerales, a llevarse sus riquezas para la riqueza de otros países”.
El pontífice consideró que a nivel internacional debe impulsarse una mayor justicia e igualdad para evitar que miles de personas se vean obligadas a abandonar sus países.
En su mensaje, enfatizó que los migrantes deben ser tratados con humanidad.
“Son seres humanos y tenemos que tratar a los seres humanos en un modo humanitario y no tratarlos peor que las mascotas de casa o a los animales”.
Finalmente, reiteró que, aunque algunos países argumenten no tener capacidad para recibir a más personas, esto no debe justificar la pérdida del respeto a la dignidad humana.
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“Ahí sí que hay un desafío muy grande, que un país dice que no podemos recibir más y todo esto … pero cuando llegan las personas son seres humanos y merecen el respeto que cada ser humano tiene por su dignidad humana”, aseveró.
Con información de EFE


