El Gobierno de México ve en la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) una oportunidad para captar inversión industrial derivada de la relocalización de cadenas productivas desde Asia hacia América del Norte.
Así lo afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien destacó que sectores estratégicos como semiconductores, farmacéutica y electrónica serán clave en este proceso.
Revisión del tratado y nuevas cadenas productivas
Tras una reunión del Gabinete Económico encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario indicó que México se prepara para el inicio de las negociaciones formales el 26 de mayo, luego de encuentros preliminares con autoridades estadounidenses, incluido el representante comercial Jamieson Greer.
Ebrard explicó que el principal punto de coincidencia con Estados Unidos es definir cómo sustituir importaciones provenientes de Asia en industrias donde ambos países tienen alta dependencia.
“En farmacéutica, en semiconductores, en mucho de la electrónica, la dependencia de México y de Estados Unidos respecto a Asia rebasa el 85%”, expuso.
Oportunidad para la industria mexicana
El secretario señaló que este escenario abre la posibilidad de construir una política industrial regional, en la que se definan las capacidades productivas de cada país sin recurrir a aranceles dentro del bloque.
“Ahí no puede haber aranceles entre nosotros. Tenemos una política común”, afirmó.
Uno de los sectores prioritarios es el de semiconductores, donde México actualmente participa con apenas entre el 3% y 4% de las compras estadounidenses. Sin embargo, indicó que el objetivo de Washington es trasladar a Norteamérica hasta el 70% de su consumo, lo que abre espacio para una mayor participación mexicana.
“Nosotros pensamos que en ese tramo, cuando menos el 30% lo podríamos hacer”, señaló.
Negociación compleja ante cambio de enfoque en EEUU
Ebrard reconoció que la revisión del tratado será “difícil”, debido a que la política comercial estadounidense ha evolucionado hacia un enfoque basado en aranceles y reglas de origen, alejándose del modelo tradicional de libre comercio.
“El Gobierno de los Estados Unidos es un gobierno que no piensa que la mejor opción es el libre comercio”, advirtió.
En este contexto, México buscará mantener su competitividad frente a otros países exportadores, aprovechando su menor carga arancelaria.
Ventaja competitiva frente a Asia
El funcionario subrayó que México actualmente enfrenta un arancel efectivo inferior al 4%, en comparación con niveles cercanos al 30% en China y alrededor del 20% en Vietnam.
“Hoy en día nosotros pagamos menos. Por eso las exportaciones mexicanas siguen subiendo”, afirmó.
Además de semiconductores, destacó el potencial en el sector farmacéutico, donde Estados Unidos busca sustituir importaciones de ingredientes activos provenientes de India y China, lo que podría abrir nuevas oportunidades para la industria nacional.
Estrategia de largo plazo
La estrategia mexicana se perfila como una combinación de defensa del acceso preferencial al mercado estadounidense, fortalecimiento de reglas de origen y atracción de nuevas inversiones.
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De cara a la revisión del T-MEC, el Gobierno considera que, pese a su complejidad, el proceso puede consolidar a México como un actor clave en las cadenas productivas de América del Norte.
Con información de EFE


