Hermosillo, Sonora.- El caso relacionado con la aplicación de sueros intravenosos en una clínica privada de Hermosillo se mantiene estancado, con un saldo confirmado de ocho personas fallecidas y al menos otros casos afectados, mientras autoridades estatales y federales mantienen abiertas diversas líneas de investigación, sin nuevos resultados.
El Gabinete de Seguridad federal informó que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) sigue avanzando en las indagatorias mediante cateos en establecimientos vinculados, así como con el respaldo de instituciones federales para esclarecer los hechos y localizar al presunto responsable. Hasta ahora, no se han reportado nuevas detenciones ni se han dado a conocer resultados concluyentes de los análisis de laboratorio.

De acuerdo con la información disponible, las víctimas recibieron tratamientos intravenosos, como sueros vitaminados o soluciones parenterales, en un establecimiento que operaba bajo un enfoque de medicina regenerativa o terapias alternativas. Además de los fallecimientos, se han reportado otros pacientes afectados, incluyendo uno que permaneció hospitalizado en estado grave y otros que ya fueron dados de alta.
Las autoridades han reiterado que se trata de una investigación tanto penal como sanitaria en curso, por lo que hicieron un llamado a la población a evitar este tipo de procedimientos sin supervisión médica certificada.

En el centro del caso se encuentra el médico Jesús Maximiliano “N”, señalado como el principal responsable de prescribir, preparar y administrar las soluciones, así como de coordinar al personal involucrado. En su contra existe una orden de aprehensión por homicidio culposo derivado de mala praxis médica, con agravantes por su responsabilidad profesional. Actualmente se encuentra prófugo, y la Fiscalía ha activado mecanismos de búsqueda que incluyen colaboración internacional.
Como parte de las diligencias, la FGJES ha realizado múltiples cateos en domicilios y establecimientos en Hermosillo, así como en Ciudad Obregón, donde se aseguraron al menos 216 soluciones intravenosas, además de medicamentos, insumos médicos y expedientes clínicos. También se han llevado a cabo más de 50 entrevistas a personas relacionadas con el caso.
Las sustancias decomisadas fueron enviadas a un laboratorio federal especializado en la Ciudad de México, donde se analiza su composición y la posible presencia de contaminantes, incluyendo agentes bacterianos, con el objetivo de determinar las causas exactas de las reacciones adversas.

De manera paralela, la clínica señalada, identificada como “Medicina Regenerativa Celular” o con denominaciones similares, permanece clausurada, mientras la Secretaría de Salud de Sonora y autoridades federales refuerzan la coordinación para deslindar responsabilidades.
Aunque en un inicio algunos certificados médicos apuntaban a causas distintas, como dengue, las investigaciones actuales se concentran en los efectos derivados de la aplicación de estos tratamientos.
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El caso permanece abierto y en evolución, en medio de cuestionamientos sobre la regulación de terapias alternativas y la necesidad de garantizar condiciones seguras en la práctica médica.


