Hermosillo, Sonora.- Ante el incremento en las tarifas de las casetas de peaje del país, los usuarios de la carretera federal México 15, que conecta Estación Don con Nogales, están inconformes ya que lo consideran un golpe más para la economía familiar.
Y es que Caminos y Puentes Federales (Capufe) aplicó un ajuste en las tarifas de peaje que en promedio oscila entre el 4% y 5% para vehículos ligeros.
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En casetas como Estación Don, Esperanza, Fundición y Hermosillo, los automóviles pasaron de pagar 109 a 114 pesos, las motocicletas de 54 a 57 pesos, los autobuses de 177 a 194 pesos, y los camiones de carga ahora pagan 191 pesos.
René, quien desde Guaymas se dirigía a Agua Prieta, opinó que no le parece justo, porque aunque la carretera es buena, hay ciertos tramos que no están en óptimas condiciones.
“Las carreteras de acá están bien, excepto la de Santa Ana, esa sí está muy mala. Si no las van a arreglar para qué estar pagando”.
Por su parte, Elsa, quien desde Nogales transitó hasta Hermosillo, consideró que en la caseta de peaje de la capital no deberían de cobrar tanto dinero a los residentes.
“Malo porque aquí es mucho y ya vamos a llegar a Hermosillo, o sea, nosotros los de Hermosillo 114 por entrar a Hermosillo. Debería de ser, si eres local no cobrar esa cantidad. Es mucho para nosotros los que vivimos en Hermosillo”.
Julián también coincidió en el mal estado que se encuentran algunos tramos de la carretera Hermosillo-Santa Ana, por lo que no está a favor de que se aumente la cuota de peaje.
“La carretera está bastante mal de Santa Ana hasta los soldados, muchos baches, por aquel lado principalmente y luego de repente en los dos, no puedes venir confiado. No, ¿quién va a querer?, todo ha aumentado desgraciadamente”.
Por último, Víctor, quien desde Tucson viajaba a Empalme, dijo que sí se resiente el aumento, sobre todo cuando se pasa por más de una caseta; coincidió que el ajuste no se justifica por el mal estado de algunos tramos.
“Le hace falta mucho mantenimiento todavía, reparación, hay muchos baches, no se puede correr a una velocidad considerable y segura, tienes que esquivar para todos rumbos, y luego los traileros a veces se ponen al lado izquierdo en vez de lado derecho para dejar pasar el tráfico que es más rápido”.
Opina especialista
Eduardo Torreblanca Jacques, analista financiero, explicó que el aumento está relacionado con el alza en precios de gasolina; aunque el gobierno de México lo justifica como un incremento por inflación y necesidades de mantenimiento de infraestructura, la realidad es que debe buscar otra forma de ingresos al subsidiar el combustible a los ciudadanos, señaló.
“Yo creo que esto es un fenómeno internacional agravado por el hecho de que México no es autosuficiente en el consumo de sus combustibles y tenemos que recurrir a la importación de esos bienes, que con motivo de la crisis de Medio Oriente, están incrementando de una manera muy importante en los precios internacionales.
Regularmente el aumento debe de hacerse, y cuando se puede evitar se evita, pero es razonable que el gobierno, al tener escasas limitaciones en sus ingresos y salidas extraordinarias en el caso de los subsidios o estímulos fiscales en el consumo de las gasolinas, ya no puede darse el lujo de no incrementar el peaje porque sabe que aunque sea en poquito representan ingresos”.
El impacto directo en los ciudadanos no tardará en verse reflejado, aseguró Torreblanca, y podría traducirse en aumento a los servicios de paquetería, servicios de traslado de alimentos y empresas que van a incluir este incremento en sus pecios finales.
“Así que no tardaremos mucho en ver cómo este impacto, inicialmente a los particulares, acaba siendo traducido también a los consumidores que hacen contrataciones de servicios de paquetería, por ejemplo, o bien el caso de muchas empresas que trasladan alimentos o trasladan frutas o verduras o carnes.
No se van a quedar con el aumento, van a traducirlo de alguna manera a sus precios finales, y eso impactará no solamente en el cruce de una carretera o en una caseta donde incrementa el costo, sino también en otros productos que son parte de nuestra de nuestro consumo cotidiano”.
Agregó, “entonces yo creo que pues son de esos impactos que se multiplican y que después acaban teniendo alcance mucho mayores a los que inicialmente se estiman como directos, ¿no? Y yo creo que pues evidentemente esto tendrá repercusiones mayores”.
Además del impacto económico, está también el impacto anímico: es justificado que sientan enojo por ver cómo aumentan los precios de peajes y combustible, cuando las condiciones de las carreteras continúan siendo deficientes, agregó el especialista.







