Alejandra Francisca Ontiveros denunció la muerte de su madre, Dinorah, de 54 años, relacionada con la aplicación de un suero vitaminado, y señaló una serie de omisiones tanto en servicios médicos privados como públicos que, asegura, impidieron identificar a tiempo el origen de la complicación.
De acuerdo con su testimonio para Proyecto Puente, su madre llevaba cerca de dos años aplicándose este tipo de sueros para aliviar dolores por artritis y mejorar su energía, sin haber presentado efectos adversos previos. No obstante, el pasado 24 de febrero recibió una aplicación a domicilio y, horas más tarde, comenzó a mostrar signos de deterioro severo, como debilidad extrema, palidez y malestar generalizado.
Ante la gravedad, fue trasladada a una clínica privada y posteriormente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde ingresó en estado crítico con choque séptico, daño hepático, falla renal y complicaciones pulmonares. Pese a que la familia informó desde un inicio sobre la aplicación del suero, Alejandra afirmó que esta información no fue considerada en el tratamiento inicial, ya que los médicos optaron por diagnósticos como dengue e influenza.
La denunciante también expuso que un familiar cercano, quien acudía al mismo lugar para recibir el tratamiento, presentó síntomas similares tras aplicarse el suero el mismo día, aunque logró sobrevivir tras permanecer hospitalizado en estado grave. Este hecho, dijo, evidencia un posible patrón que no fue atendido oportunamente por las autoridades sanitarias.
Dinora falleció seis días después de su ingreso hospitalario. Su hija señaló que no se realizó autopsia ni se notificó al Ministerio Público, pese a las circunstancias inusuales del caso. La familia interpuso una denuncia y exigió una investigación a fondo, así como claridad sobre los permisos de operación de la clínica involucrada. “No puede quedar así. Necesitamos respuestas y que esto no le vuelva a pasar a nadie más”, concluyó.
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