Ciudad de México.- El precio de la gasolina en México se mantendrá contenido en las próximas semanas tras un nuevo acuerdo entre el Gobierno federal y empresarios gasolineros, en medio de la volatilidad internacional provocada por el conflicto en Medio Oriente.
En los últimos días, la tensión entre Estados Unidos e Israel contra Irán impactó los mercados energéticos globales, elevando el precio del petróleo de alrededor de 60 dólares a más de 100 dólares por barril, debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de crudo a nivel mundial.
Leer más: México aplica nuevo estímulo al IEPS para frenar alza en gasolinas por conflicto internacional.
Ante este escenario, el Gobierno de México activó mecanismos para evitar un incremento abrupto en los combustibles. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que no habrá “gasolinazo” y reiteró que se utilizará el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar el impacto.
“El objetivo es garantizar que no suba el precio de la gasolina”, afirmó en conferencia.

Como parte de estas medidas, la Secretaría de Hacienda aplicará un estímulo fiscal de 70.28% al IEPS del diésel hasta el 3 de abril. Con ello, los consumidores pagarán 2.18 pesos por litro de este impuesto, mientras que el Gobierno absorberá 5.17 pesos.
En el caso de la gasolina Premium, el estímulo permitirá que los usuarios paguen solo 0.45 pesos por litro de IEPS, con un apoyo de 5.20 pesos por parte del Gobierno.
Además, se mantiene un acuerdo con el sector gasolinero para estabilizar precios, al que ahora se suma un ajuste temporal enfocado en reducir el costo del diésel, clave para el transporte de mercancías. Este acuerdo es voluntario, por lo que su aplicación puede variar según cada estación de servicio.
Durante marzo, los precios registraron incrementos. La gasolina Magna pasó de un promedio de 23.35 a 23.70 pesos por litro, mientras que la Premium subió de 25.73 a 28.03 pesos.
Con las nuevas medidas, se prevé que la gasolina Magna se mantenga entre 24 y 25 pesos por litro, y la Premium entre 27 y 28 pesos a nivel nacional. Sin estos apoyos fiscales y acuerdos, los precios serían más altos.
No obstante, el costo final puede variar dependiendo de la región, inventarios y condiciones logísticas de cada estación, por lo que se recomienda comparar precios antes de cargar combustible.


