Hermosillo, Sonora.- La demolición de edificios tras incendios, como el caso reciente de una tienda en Hermosillo, ha abierto el debate sobre el impacto ambiental que generan estos procesos, particularmente por el manejo de escombros y materiales contaminados.
La especialista Karla Estrella advirtió que este tipo de trabajos implica la generación de toneladas de residuos, muchos de ellos potencialmente peligrosos por la presencia de químicos, productos tóxicos y materiales dañados por la combustión.
Explicó que, aunque el proceso ha generado molestias por malos olores y proliferación de insectos, los tiempos de demolición se han mantenido dentro de lo esperado, ya que factores como peritajes y trámites pueden retrasar las labores.
Sin embargo, subrayó que el punto clave no es solo la demolición, sino la disposición final de los residuos, que debe cumplir con normas ambientales específicas para evitar contaminación de suelos y cuerpos de agua.
“El tema no es nada más tirar el escombro, sino saber a dónde va y cómo se maneja”, planteó.
El caso también evidenció una problemática más amplia en la ciudad: la falta de claridad sobre el destino de los residuos y la necesidad de mejorar los sistemas de manejo ambiental ante este tipo de contingencias.
Conoce el análisis completo sobre los riesgos ambientales, las normas que deben cumplirse y lo que no se está viendo en este proceso en la entrevista en YouTube.


