La Organización Mundial de la Salud advirtió que los recientes ataques a instalaciones nucleares en Medio Oriente colocan al conflicto en una fase crítica, al representar una amenaza directa para la salud pública y la seguridad ambiental.
El pronunciamiento se da tras los ataques al complejo nuclear de Natanz, en Irán, y a instalaciones en Dimona, en Israel, considerados puntos estratégicos en el desarrollo nuclear de ambos países.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó sobre los riesgos que implican este tipo de acciones en zonas sensibles.
“Los ataques dirigidos contra instalaciones nucleares suponen una amenaza creciente para la salud pública y la seguridad ambiental“, agregó el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en su cuenta oficial en X.
Llamado a la contención
Ante el escenario, la OMS hizo un llamado urgente a las partes involucradas para evitar una escalada que pueda derivar en incidentes nucleares.
“Los líderes deben priorizar la desescalada y proteger a los civiles”, agregó, señalando que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) por ahora no ha detectado niveles de radiación anormales tras los ataques en Irán e Israel.

Escalada militar en la región
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha intensificado su alcance en los últimos días, con nuevos ataques en Teherán y el sur del Líbano.
En este contexto, Irán ha reiterado su amenaza de cerrar el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio energético mundial, en respuesta al ultimátum del expresidente estadounidense Donald Trump.
Por su parte, autoridades israelíes informaron sobre ataques a infraestructura en territorio libanés, incluidos puentes sobre el río Litani, considerados estratégicos para el abastecimiento de agua y energía.
El presidente libanés, Joseph Aoun, advirtió que estas acciones podrían ser antesala de una incursión terrestre, lo que elevaría aún más la tensión regional.
Lee también: Amenaza Irán con cerrar estrecho de Ormuz si EEUU ataca infraestructura
Aunque hasta el momento no se han detectado niveles anormales de radiación, organismos internacionales advierten que cualquier afectación a instalaciones nucleares podría tener consecuencias transfronterizas, impactando tanto al medio ambiente como a la salud de millones de personas.


