El Gobierno de Cuba, encabezado por Miguel Díaz-Canel, entregó este viernes un fusil AKM y una réplica del arma al cantautor Silvio Rodríguez, en reconocimiento a su “patriótica disposición” para defender el país, en medio de la crisis que atraviesa la isla y la creciente tensión con Estados Unidos.
En un comunicado, la Presidencia de Cuba señaló: “Como él, millones de cubanos no le fallarán a la Patria”, al dar a conocer el reconocimiento público al artista.
El compositor cubano, quien se define como “trovador y dibujante”, ha mantenido una amplia militancia política en la isla. Fue diputado en la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 1993 hasta su retiro en 2008. Además, en 1961, siendo adolescente, se integró a las milicias estudiantiles previo a la invasión de Bahía de Cochinos, realizada ese mismo año por Estados Unidos durante la presidencia de John F. Kennedy.
La ceremonia de entrega del arma se llevó a cabo en la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en el marco del Día Nacional de la Defensa. En el acto estuvo presente Díaz-Canel, quien apareció en imágenes difundidas por el Gobierno con vestimenta militar junto al músico.

El reconocimiento se produjo luego de que Rodríguez escribiera en su blog “Segunda Cita”: “Exijo mi AKM, si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio”, comentario que generó reacciones en el contexto político actual.
El AKM, una variante del fusil de asalto ruso AK-47, es el arma básica de la infantería cubana. Debido al servicio militar obligatorio en la isla, una gran parte de la población ha tenido contacto con este tipo de armamento.
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El mensaje del cantautor se enmarca en una publicación titulada “Cuba en la encrucijada de un multilateralismo hipócrita”, escrita por Josué Veloz Serrade, en la que se aborda lo que se describe como un “asedio geopolítico” contra Cuba y se cuestiona la falta de apoyo internacional frente al embargo económico impuesto por Estados Unidos.
La crisis en la isla se ha profundizado por la escasez de petróleo, tras la reducción de envíos desde Venezuela —su principal proveedor— y también de México. Esta situación ha impactado en la falta de electricidad, gasolina, servicios médicos y servicios públicos esenciales.

En las últimas semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hablado sobre “un gran cambio” y de “tomar” la isla, en referencia al debilitamiento de Cuba. En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que el país necesita “nueva gente al mando” porque su economía “ya no funciona”.
El Gobierno cubano confirmó que ha sostenido diálogo con autoridades estadounidenses para buscar soluciones al embargo —al que en la isla se refieren como bloqueo—, aunque reiteró que su sistema político no está sujeto a negociación.
“Lo que sí puedo confirmar categóricamente, y está entre las líneas de lo que dijo el presidente (Díaz-Canel), es que el sistema político cubano no es objeto de negociación y, por supuesto, ni el presidente ni el cargo de ningún directivo en Cuba es objeto de negociación con Estados Unidos ni con el gobierno de ningún país”, afirmó Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en conferencia de prensa desde La Habana.


