Hermosillo, Sonora.- En Hermosillo, donde esta semana el calor podría alcanzar hasta los 43 grados, hay una realidad que suele pasar desapercibida: la ciudad cuenta prácticamente con dos grandes pulmones verdes.
Se trata del Parque Madero y la Universidad de Sonora, espacios que hoy concentran buena parte de la vegetación urbana, y su importancia va más allá de lo visual, ya que contribuyen a mejorar la calidad del aire, reducir la temperatura y embellecer calles y áreas públicas, algo especialmente importante en una ciudad con temperaturas extremas, explicó Aarón Montaño Duarte, subdirector de Calidad del Aire y Economía Circular en la Agencia de Energía.
El primero, considerado el más grande, con cerca de dos mil árboles —cuando en 2024 tenía alrededor de mil 800—; el segundo, con 20 hectáreas de áreas verdes dentro de sus 60 hectáreas totales, lo que lo convierte en un punto clave para la presencia de vegetación en la ciudad.
PARQUE MADERO
UNIVERSIDAD DE SONORA
“El Parque Madero cuenta con casi dos mil árboles, en el 2024 contaba con tan solo mil 800 y gracias a su remodelación se tiene más árboles plantados, hasta la última actualización que tenemos de inventario”, indicó.
“El Panteón Yáñez, que ahora se le llama Bosque Memorial: se está trabajando para crear otro pulmón. En Hermosillo deberíamos tener mucho más pulmones“, dijo.

“Por eso, las agrupaciones ambientalistas e instituciones de gobierno insistimos en que los ciudadanos provoquen para que en los parques o lugares cercanos a sus viviendas construyen un pulmón para mejorar el ambiente”
El llamado, entonces, no se queda solo en grandes proyectos. También apunta a lo cotidiano: cuidar los árboles existentes, mantenerlos en buen estado y plantar nuevos, tanto en casas como en espacios públicos. Acciones simples que, en conjunto, ayudan a crear más pulmones verdes y a hacer más habitable la ciudad.











