El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán se encuentra “totalmente derrotado” y que busca alcanzar un acuerdo, aunque aclaró que no sería uno que él estaría dispuesto a aceptar. Las declaraciones se producen a dos semanas del inicio de la operación militar denominada Operación Furia Épica en Oriente Medio.
A través de su red social Truth Social, el mandatario criticó a los medios de comunicación por lo que considera una cobertura sesgada del conflicto. Según escribió, “los medios que difunden noticias falsas odian informar sobre lo bien que lo ha hecho el Ejército de Estados Unidos contra Irán, que está totalmente derrotado y quiere un acuerdo”.
Las declaraciones de Trump se producen tras el ataque estadounidense a la isla de Jarg, uno de los centros estratégicos de la industria petrolera iraní, ocurrido la noche del viernes. El presidente aseguró que el bombardeo fue “uno de los más poderosos” registrados en la región y que permitió “aniquilar” todos los objetivos militares en la isla, donde se almacena cerca del 90 % del petróleo que el país exporta al mercado internacional.
En respuesta, autoridades iraníes advirtieron que destruirán “toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos” en la región. El comandante de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria iraní, Alireza Tangsiri, informó que sus fuerzas lanzaron ataques en varias oleadas contra “objetivos clave” en tres bases aéreas estadounidenses ubicadas en Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar.
Por su parte, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, advirtió que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado como medida de presión mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel.
El petróleo se ha convertido en uno de los principales factores de presión dentro del conflicto, cuya prolongación mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad de los mercados energéticos internacionales. Trump ha ofrecido diferentes estimaciones sobre la duración de la ofensiva: inicialmente mencionó un plazo de “cuatro o cinco semanas”, aunque posteriormente afirmó que la operación militar se encuentra “a punto de concluir”.


