Bahía de Kino, Sonora — Prestadores de servicios playeros (carperos) y vendedores ambulantes de Bahía de Kino respondieron a las críticas sobre la instalación de carpas, sillas y mesas, asegurando que su actividad está regulada por las autoridades federales, como PROFEPA y SEMARNAT.
Actualmente, 75 a 80 permisionarios operan en la zona, cada uno con 10 sombras de 3×3 metros en el área de ZOFEMAT (Zona Federal Marítimo Terrestre). Señalan que la ocupación real por los carperos es mínima, equivalente al 2.5% del total de la ZOFEMAT, mientras que el resto de la zona está obstaculizada por propiedades privadas, como casas, hoteles, jardines y bardas, que dificultan el acceso y generan problemas de seguridad y movilidad, sobre todo para adultos mayores, personas con discapacidad y cuerpos de emergencia.

Los carperos explican que las sombras se instalan en línea recta para ordenar el espacio, garantizar la limpieza y el libre tránsito, y evitar desordenes o contaminación del mar. Añaden que las percepciones sobre si las carpas se ven “bonitas o feas” son subjetivas y no constituyen un argumento válido para reglamentación, y advierten que el prejuicio estético podría considerarse discriminación.
Los permisos están georreferenciados y autorizados por las autoridades competentes, y los prestadores de servicios realizan capacitaciones constantes en:
- Calidad y buen servicio
- Salubridad e higiene
- Primeros auxilios
- Desarrollo sustentable
- Cuidado y protección de la flora y fauna
- Anidación y rastreo de tortugas y aves marinas
Además, llevan a cabo actividades complementarias como:
- Apoyo con picaduras de mantarrayas y aguamalas
- Información sobre cuidado de especies marinas
- Localización de personas perdidas
- Limpieza de playas y esteros
- Difusión de atractivos turísticos locales
- Apoyos económicos a los más vulnerables

Los carperos destacan que su labor genera empleos y mantiene la economía local, sobre todo ante la disminución de oportunidades en la pesca y la falta de industrias en la región. También proporcionan sombras y sillas indispensables para la protección contra el calor, especialmente para familias grandes o visitantes sin equipo propio.
Concluyen invitando a los turistas a disfrutar de las playas de Bahía de Kino y a consumir local, reafirmando su compromiso con el cuidado del entorno, la naturaleza y la comunidad.


