Hermosillo, Sonora.- Luego de que circulara en redes sociales el presunto atropellamiento de un coatí al norte de Hermosillo, el biólogo Jorge Jiménez explicó que la presencia de este tipo de especies es común en Sonora al ser nativa del desierto, y encontrarse tanto en cañones o zonas montañosas como en la capital del estado en áreas como el Cerro Bachoco y Johnson.
El especialista compartió en entrevista con Proyecto Puente que su búsqueda de alimento, así como el desarrollo urbano mal planificado y las recientes lluvias ocurridas en la zona, podrían propiciar la aparición de este ejemplar en la ciudad, aunque tampoco se descarta que haya sido mascota de alguien y se haya escapado.
“No es el animal más común en la ciudad, pero tampoco sería extraño que apareciera en esas áreas, sobre todo porque existen muchos sitios de difícil acceso que no han sido tan impactados ecológicamente, lo que permite que estos animales puedan vivir ahí de manera relativamente tranquila”, indicó.
Jiménez mencionó que los coatíes, que son parientes de los mapaches, no son animales peligrosos ni venenosos, pero que eso no significa que sea seguro manipularlos, pues pudieran arañar o morder con sus garras, por ende provocar heridas considerables.
“Son animales muy llamativos y generalmente se desplazan en grupo, pero el llamado a la sociedad es a no alimentarlos. No son animales domésticos como perros o gatos, y darles comida humana puede afectar su salud o hacer que se acostumbren a depender de las personas, perdiendo comportamientos propios de su vida silvestre”.
Finalmente, recordó que la recomendación a los conductores es mantenerse atentos al manejar, sobre todo en zonas cercanas a carreteras como el caso de la extensión del bulevar Morelos, pues está rodeado por un área natural protegida y para evitar accidentes con esta u otro tipo de especie propia de la región.
“Hoy fue un coatí, pero mañana podría ser un venado, y un impacto no solo pone en riesgo al animal, sino también a las personas que viajan en el vehículo. También es importante moderar la velocidad y considerar la necesidad de contar con señalamientos que adviertan sobre la posible presencia de fauna silvestre en estas zonas”, concluyó Jiménez.


