Las obras de construcción del tren Ímuris–Nogales en Sonora permitieron el descubrimiento de una aldea prehispánica y diversos vestigios arqueológicos, tras un proceso de salvamento realizado por especialistas.
La información fue dada a conocer durante una entrevista en el noticiero de Proyecto Puente con Luis Alberto Medina, donde participaron el director del Centro INAH Sonora, Humberto Tiburcio, y la arqueóloga Cristina García Moreno.
Durante la conversación, los especialistas explicaron que las obras públicas en México deben contar con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y contemplar medidas para proteger el patrimonio arqueológico.
Trabajos de investigación durante más de un año
Humberto Tiburcio detalló que, al conocerse el proyecto ferroviario, el instituto estableció un convenio con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para realizar trabajos de campo en el área.

Esto se debió a que existía información previa que indicaba la posible presencia de vestigios arqueológicos en el recorrido del tren.
Tras más de un año de investigaciones, se identificaron seis sitios arqueológicos de distintas características, entre ellos uno localizado en la zona conocida como La Ciénega, donde se realizaron excavaciones más extensas.
Una aldea con evidencia de vida cotidiana
La arqueóloga Cristina García Moreno explicó que el sitio corresponde a una aldea con casas semisubterráneas y arquitectura de tierra, además de otras evidencias que reflejan la vida cotidiana de sus habitantes.
Entre los hallazgos se encuentran hornos para preparar alimentos, fosas de almacenamiento, herramientas y restos de comida, así como entierros humanos completos y cremaciones depositadas en urnas o vasijas cerámicas.
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El asentamiento tiene una extensión aproximada de tres hectáreas, aunque las excavaciones se concentraron únicamente en la franja que será impactada por la construcción de la vía ferroviaria.
Salvamento arqueológico en el área de la vía
Debido al avance de la obra, los especialistas realizaron un salvamento arqueológico en el tramo donde se instalará la vía del tren, el cual abarca aproximadamente 12 metros de ancho.
Durante ocho meses de trabajo, arqueólogos y ayudantes de campo provenientes de comunidades cercanas participaron en la recuperación de materiales arqueológicos, entre ellos cerámica, herramientas y restos humanos.
De acuerdo con los investigadores, el área se encuentra protegida por ley, aunque se ubica dentro de una propiedad privada.
Posible punto de encuentro entre culturas
Los análisis preliminares de la cerámica indican que el asentamiento podría estar vinculado con la cultura Trincheras, aunque también presenta relaciones con otras comunidades de la región.

Los especialistas consideran que la ubicación del sitio sugiere que pudo haber funcionado como un punto de encuentro o intercambio entre distintas comunidades, conectando rutas hacia la costa y la sierra.
Además, los materiales encontrados indican que el lugar tuvo una ocupación prolongada durante varios siglos, lo que podría aportar nueva información sobre las sociedades que habitaron el territorio sonorense en épocas prehispánicas.
Investigación continuará en los próximos meses
Los arqueólogos continúan con el análisis del material recuperado y trabajan en estudios de fechamiento por radiocarbono, los cuales permitirán determinar con mayor precisión la antigüedad del asentamiento.
Asimismo, se prevé la elaboración de informes y publicaciones especializadas, con el objetivo de profundizar en la importancia del hallazgo y su aporte al conocimiento de la historia regional.


