Por: Eduardo Ramos
A tres meses del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la violencia que siguió al abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, ha encendido señales de alerta en medios deportivos internacionales.
Los disturbios registrados en Guadalajara —una de las tres sedes oficiales en México— y su expansión a otras 11 entidades del país han sido retomados por prensa extranjera como un factor de riesgo en la antesala del torneo.
El foco no está en el crimen organizado en sí, sino en la percepción internacional de seguridad para aficionados, selecciones y patrocinadores.
El Mundial se disputará del 11 de junio al 19 de julio de 2026, y México será anfitrión junto con Estados Unidos y Canadá.

La prensa deportiva internacional levanta la voz
El británico The Guardian destacó que la violencia provocó la suspensión de partidos del futbol profesional en México y planteó la siguiente pregunta: ¿podría la inestabilidad afectar el desarrollo del Mundial, especialmente en Guadalajara?
El turco Daily Sabah reportó que cuatro encuentros fueron pospuestos en medio del caos posterior al operativo.
Por su parte, The Sun documentó escenas de disturbios y recordó que gobiernos como Reino Unido, Canadá y Estados Unidos han emitido advertencias de viaje para ciertas regiones del país.
La conversación internacional ya no es solo deportiva; también es de seguridad pública.

Las sedes mexicanas
México albergará 13 partidos distribuidos en tres ciudades:
Guadalajara – Estadio Akron (4 partidos, fase de grupos) 11 de junio
18 de junio
23 de junio
26 de junio
Ciudad de México – Estadio Azteca (5 partidos)
11 de junio – Partido inaugural (México)
17 de junio
24 de junio
30 de junio – Dieciseisavos de final
5 de julio – Octavos de final
Monterrey – Estadio BBVA (4 partidos)
14 de junio
20 de junio
24 de junio
29 de junio – Dieciseisavos de final

¿Por qué importa?
La FIFA no ha anunciado cambios en el calendario ni alertas formales. Sin embargo, la cobertura internacional demuestra que la percepción de estabilidad es tan importante como la logística.
A tres meses del silbatazo inicial, México no solo se prepara para organizar partidos. También enfrenta el reto de convencer al mundo de que puede garantizar seguridad en cada sede.



