CARACAS– A pesar de las 444 excarcelaciones que Foro Penal ha logrado verificar desde el pasado 8 de enero, en Venezuela todavía hay más de 600 personas detenidas por razones políticas. Así lo afirmó este lunes Alfredo Romero, presidente de la organización Foro Penal, considerada la principal referencia en el monitoreo y defensa legal de presos políticos en el país.
Romero ofreció el balance a las afueras de la Zona 7 de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), en Caracas, donde 10 mujeres, familiares de presos políticos, cumplen desde el sábado una huelga de hambre. Las manifestantes también permanecen encadenadas como forma de presión para exigir la liberación de sus allegados.
#16F Alfredo Romero, director presidente del @ForoPenal, junto a parte del Foro Penal Caracas, en recorrido por Zona 7, Boleita. pic.twitter.com/zwVzcSLVps
— Foro Penal (@ForoPenal) February 16, 2026
Liberaciones que no siempre significan libertad plena
El abogado explicó que, aunque el Gobierno anunció en enero un proceso de excarcelaciones, la cifra de detenidos políticos sigue siendo elevada y, además, dinámica.
En las últimas semanas se han incorporado nuevos nombres a la lista de presos políticos. Según Romero, esto ocurre porque algunos familiares no habían denunciado antes los casos por temor a represalias o porque, en ciertos expedientes, ni siquiera se conocía con certeza el lugar de reclusión.
Foro Penal también hace una distinción clave: no considera excarcelación aquellos casos en los que la persona sale de un centro penitenciario, pero continúa privada de libertad bajo arresto domiciliario u otras medidas restrictivas.
El tema de los presos políticos vuelve a estar en el centro del debate en un momento de alta tensión política en Venezuela. Tras las elecciones presidenciales y en medio de cuestionamientos internacionales sobre garantías democráticas, el Gobierno ha intentado mostrar señales de apertura con liberaciones puntuales. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición sostienen que las detenciones por motivos políticos continúan y que las excarcelaciones, en muchos casos, responden más a presiones externas y cálculos políticos que a un cambio estructural en el sistema judicial.


