ARIZONA – El caso de Jeffrey Epstein genera cuestionamientos no solo por la magnitud de los abusos cometidos, sino por la responsabilidad de las instituciones que permitieron que ocurrieran durante años. Así lo afirmó Yasmine Meyer, abogada estadounidense especializada en derechos de las víctimas y representante legal de varias sobrevivientes del caso.
En entrevista con Proyecto Puente, Meyer aseguró que el abuso sexual deja secuelas permanentes, especialmente cuando las autoridades fallan en proteger a las víctimas y permiten la impunidad de los agresores.
Décadas de omisiones oficiales
De acuerdo con Meyer, el gobierno de Estados Unidos tenía información sobre Jeffrey Epstein desde la década de 1990, pero no actuó de manera efectiva para detenerlo.
“El abuso sexual tiene un impacto devastador a largo plazo en las víctimas”, señaló. “Lo que hace particularmente grave este caso es que evidencia un patrón de fallas institucionales repetidas”.
Cuando Epstein fue arrestado a principios de los años 2000, recibió un acuerdo de no enjuiciamiento “extremadamente indulgente”, lo que le permitió seguir abusando de mujeres y niñas durante varios años más, explicó la abogada.
Vidas marcadas para siempre
Meyer subrayó que los abusos cometidos por Epstein y su red afectaron a innumerables mujeres jóvenes, cuyas vidas “nunca volvieron a ser las mismas”.
“Esto no solo aplica a las víctimas de Epstein, sino a las sobrevivientes de agresión sexual y trata de personas en general”, dijo. Por ello, añadió, muchas víctimas consideran que los resultados legales por sí solos no representan justicia.
Una justicia que nunca llegó
Para las sobrevivientes, uno de los golpes más duros fue que Epstein murió en prisión en 2019 sin enfrentar un juicio.
“Nunca habrá justicia para Jeffrey Epstein”, afirmó Meyer. “Se le permitió suicidarse en la cárcel y sus víctimas nunca tuvieron el cierre de verlo rendir cuentas ante la justicia”.
Aunque Ghislaine Maxwell fue juzgada y condenada por trata de menores con fines sexuales, el caso sigue marcado por una falta de transparencia que se ha prolongado durante décadas, señaló.
El miedo como herramienta de control
Epstein, explicó Meyer, utilizó sus vínculos con personas ricas y poderosas para intimidar a sus víctimas y evitar denuncias.
“Durante años, muchas no se atrevieron a denunciar porque él les hizo saber que estaba protegido, que nadie les creería”, explicó.
Este patrón de intimidación, añadió, fue clave para mantener el silencio y la impunidad.
Un precedente peligroso para otras víctimas
Desde una perspectiva social, Meyer advirtió que el caso Epstein envía un mensaje preocupante a otras sobrevivientes de violencia sexual que buscan justicia.
“Debe existir confianza en el sistema de justicia, y hoy esa confianza no existe”, sostuvo. “Este caso expone fallas profundas en la forma en que se trata a las víctimas”.
La abogada alertó que parece haber más interés en proteger a quienes permitieron que Epstein actuara durante años que en garantizar justicia para las sobrevivientes.
Un patrón que se repite
Meyer recordó que su contacto con las víctimas se remonta al arresto y la muerte de Epstein, y que su equipo ha representado a sobrevivientes del caso durante al menos cinco o seis años.
Mencionó también a Maria y Annie Farmer, quienes denunciaron a Epstein ante el FBI en 1996, como un ejemplo temprano de advertencias ignoradas.
“Ha habido un patrón continuo de silencio y encubrimiento”, concluyó.

Los datos que revelan los documentos
- Más de 80 víctimas identificadas formalmente
- En 2019, los fiscales federales de EE. EE. UU. estimaron al menos 80 víctimas, aunque abogados de las denunciantes sostienen que el número real supera las 200.
- Acuerdo judicial de 2008: solo 13 meses de condena
- Epstein evitó cargos federales por tráfico sexual gracias a un non-prosecution agreement.
- Cumplió 13 meses, con permiso para salir 6 días a la semana, 12 horas diarias, a trabajar desde su oficina.
- Red financiera opaca: patrimonio estimado en 560–600 millones de dólares
- Al morir en 2019, su fortuna se estimaba entre 560 y 600 millones de dólares, pese a que no tenía clientes claramente identificables como gestor financiero.
- Vínculos con al menos 3 continentes y más de 10 países
- Propiedades o residencias frecuentes en EE. EE. UU., Islas Vírgenes, Francia, Reino Unido y el Caribe, además de viajes constantes a Europa, Medio Oriente y América Latina.
- Más de 150 nombres asociados en documentos judiciales
- Entre agendas, vuelos y testimonios aparecen más de 150 personas (políticos, empresarios, académicos, celebridades).
- La mayoría nunca fue imputada, lo que refuerza la narrativa de impunidad estructural.
Rechazo legislativo
En el congreso de los Estados Unidos, tanto republicanos como demócratas han expresado su rechazo a la solicitud de Ghislaine Maxwell al presidente Trump pese a que ya fue juzgada y condenada por trata de menores con fines sexuales.
Entre los demócratas, el representante Suhas Subramanyam advirtió que Maxwell “está haciendo campaña una y otra vez para obtener ese perdón del presidente Trump, y este presidente no lo ha descartado”, subrayando que su silencio y falta de cooperación parecen estar vinculados a esa esperanza de indulto. La representante Melanie Stansbury enfatizó que “no permitiremos que este silencio se mantenga”, calificando su táctica como un intento de asegurar clemencia al negarse a responder preguntas sin la promesa de un indulto.
Ghislaine Maxwell is a convicted child sex trafficker and should spend the rest of her days in jail.
— Congresswoman Yassamin Ansari (@RepYassAnsari) February 9, 2026
Instead, Trump moved her to a low security jail and hasn’t ruled out clemency. It’s appalling and disgusting.
This is the most egregious cover up in American history. https://t.co/0uolodrAh2
Por el lado republicano también hubo críticas severas. La representante Anna Paulina Luna escribió en redes sociales: “NO CLEMENCY. You comply or face punishment. You deserve JUSTICE for what you did you monster” (“NINGUNA CLEMENCIA. Cooperas o enfrentas el castigo. Te mereces JUSTICIA por lo que hiciste, monstruo”), rechazando de forma explícita cualquier clemencia para un depredador sexual convicto.
Ghislaine Maxwell is not a victim, she is an ACCOMPLICE and deserves to be treated, charged and punished as such.
— Rep. Anna Paulina Luna (@RepLuna) February 9, 2026
No clemency and no mercy for child predators.


