Por Candelaria González
Ciudad Obregón, Sonora.- Aurora Torres y Marcos Favela celebraron diez años de matrimonio, una historia marcada por el amor, la perseverancia y el esfuerzo diario.
Junto a su hijo Gael, de nueve años y quien es autista, han construido una familia que enfrenta la vida con dignidad y esperanza.
Integrantes de la comunidad de personas de talla baja, Aurora y Marcos abrieron las puertas de su hogar a Proyecto Puente para compartir sus anhelos, dificultades y el profundo vínculo que los mantiene unidos.

Relatan que, aunque con frecuencia han sido objeto de miradas de morbo y actitudes irrespetuosas, poco a poco ha aumentado la conciencia social y el trato digno hacia las personas pequeñas.
Actualmente, Marcos se encuentra pensionado tras haber sido sometido a una cirugía de columna. Ante esta situación, Aurora, como esposa, madre y sostén emocional de su familia, impulsa pequeños emprendimientos como la venta de bisutería y jaboncillos en los tianguis, con los que contribuye al sustento del hogar.
Aurora compartió la ilusión de emprender desde casa, que le permita ofrecer servicios de copiado de documentos como la CURP y otros trabajos de papelería.
“Ojalá nos puedan ayudar a tener una computadora y una impresora. Sería de gran utilidad para poner algo así como una papelería”, manifestó.

Señaló que este tipo de actividad se adaptaría mejor a su estatura y complexión, ya que no requiere cargar cajas ni realizar esfuerzos físicos prolongados.
Para ella, contar con una copiadora representa la oportunidad de generar ingresos de forma constante y digna, sin poner en riesgo su salud.
Asimismo, la presidenta y fundadora de la Asociación de Personas de Talla Baja en Sonora hizo un llamado a mejorar la infraestructura urbana. Indicó que aún hacen falta rampas, vados y adecuaciones básicas que faciliten el acceso a edificios públicos y comercios.
Por su parte, Marcos expresó que su mayor deseo como padre es que su hijo Gael pueda hablar y desarrollarse plenamente: “Queremos que salga adelante y algún día escucharlo decir ‘papá'”, compartió.

Aurora agregó que les gustaría que Gael pudiera integrarse al programa de terapias del delfinario en San Carlos, al considerar que sería de gran apoyo para su desarrollo.
Además, subrayó la necesidad de contar con un Centro de Atención Múltiple al sur de la ciudad para facilitar el acceso a terapias especializadas.
Señaló que en Sonora hay más de 15 personas de talla baja registradas y que, en promedio, una de cada 25 mil personas nace con esta condición.
Indicó que aunque el respeto ha ido en aumento, aún persisten actos de discriminación. Por ello, destacó la importancia de trabajar de la mano con autoridades para impulsar políticas públicas incluyentes.


