Dormir no es solo “apagar el cuerpo”. Durante las fases más profundas del sueño, el cerebro activa procesos internos fundamentales para su mantenimiento, reparación y equilibrio. Estas funciones influyen directamente en la memoria, el estado de ánimo y la salud neurológica a largo plazo.
Lejos de ser un estado pasivo, el descanso nocturno es una etapa de intensa actividad biológica. En ese periodo, el sistema nervioso entra en un proceso de reorganización y depuración indispensable para el buen funcionamiento del cerebro.
Leer también: México refuerza operativo nacional contra el gusano barrenador y coordina dispersión de moscas estériles con EEUU
El sistema de limpieza cerebral que se activa al dormir
Durante el sueño profundo, las neuronas reducen ligeramente su tamaño, lo que amplía los espacios entre ellas. Esta condición permite una mayor circulación del sistema glinfático, una red encargada de eliminar los residuos metabólicos que se acumulan a lo largo del día.

Mediante este proceso, el cerebro elimina toxinas, proteínas y desechos que, al acumularse, se asocian con el deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas. En términos simples: el cerebro se limpia mientras duermes.
Qué pasa cuando no duermes bien
Cuando el descanso es superficial, interrumpido o insuficiente, este sistema no funciona de manera adecuada. Como consecuencia, se presentan alteraciones en funciones esenciales como:
- Problemas para consolidar la memoria
- Aumento de la irritabilidad y la ansiedad
- Disminución de la concentración y la capacidad de tomar decisiones
- Incremento del estrés cerebral
Dormir poco no solo provoca cansancio físico, también afecta procesos básicos de regulación emocional y cognitiva.

El sueño profundo y la salud a largo plazo
Diversos estudios señalan que el correcto funcionamiento de este mecanismo de limpieza cerebral puede actuar como un factor protector frente a enfermedades como el Alzheimer y otros padecimientos neurodegenerativos.
Por ello, priorizar el descanso no es un lujo ni una pérdida de tiempo, sino una medida preventiva esencial para la salud física, mental y neurológica.


