El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y forma parte esencial de la rutina diaria de millones de personas. Sin embargo, pequeñas variaciones en su preparación pueden cambiar por completo su sabor y percepción. Una de estas prácticas poco comunes, pero respaldadas por especialistas y tradiciones culturales, es añadir una pizca de sal a la bebida.
Este sencillo gesto no solo altera el perfil del sabor, sino que también genera efectos positivos que suelen pasar desapercibidos en la preparación tradicional. A continuación, te explicamos para qué sirve y por qué esta costumbre ha trascendido en distintas regiones del mundo.
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¿Para qué sirve poner una pizca de sal en el café?
Agregar una mínima cantidad de sal al café cumple varias funciones prácticas:
- Reduce la amargura: la sal contrarresta los compuestos amargos, haciendo que el café resulte más suave y agradable, especialmente para personas sensibles al sabor fuerte.
- Realza el sabor natural: intensifica los matices propios del café y permite percibir notas que normalmente quedan opacadas por el amargor.
- Equilibra el agua utilizada: ayuda a disimular sabores metálicos o minerales cuando el agua no es de buena calidad.
- Es una tradición cultural: en países como Turquía, Hungría y regiones de Escandinavia, añadir sal al café es parte de las costumbres locales y se relaciona con la hospitalidad.
La cantidad recomendada es mínima, apenas una pizca, ya que un exceso puede alterar el sabor de forma negativa. Esta práctica resulta especialmente útil cuando el café es demasiado fuerte o se prepara con granos o ingredientes de menor calidad.

Beneficios del café para la salud
El consumo moderado de café se asocia con diversos efectos positivos respaldados por investigaciones científicas:
- Estimula el sistema nervioso central: la cafeína mejora la concentración, el estado de alerta y el rendimiento mental.
- Aporta antioxidantes: es una de las principales fuentes de antioxidantes en la dieta, que ayudan a proteger las células del daño oxidativo.
- Disminuye el riesgo de enfermedades neurodegenerativas: su consumo regular se relaciona con menor probabilidad de padecer Alzheimer y Parkinson.
- Protege la salud del hígado: se asocia con menor riesgo de cirrosis y otras enfermedades hepáticas crónicas.
- Favorece la salud metabólica: el consumo moderado se vincula con menor riesgo de diabetes tipo 2.
- Mejora el rendimiento físico: la cafeína estimula la liberación de adrenalina, lo que puede aumentar la resistencia durante la actividad física.
- Contribuye a la salud cardiovascular: algunos estudios sugieren una relación entre el consumo moderado de café y menor riesgo de enfermedades del corazón y accidentes cerebrovasculares.

Estos beneficios se observan principalmente con un consumo equilibrado, generalmente entre dos y cuatro tazas al día. El exceso puede provocar efectos negativos como insomnio, nerviosismo o aumento de la presión arterial.


