Irán advirtió este lunes que responderá de forma “contundente” ante cualquier agresión de Estados Unidos, en un contexto marcado por el refuerzo de la presencia militar estadounidense en Medio Oriente, tras la llegada del portaviones USS Abraham Lincoln a la región.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán emitió el mensaje en momentos en que una ONG con sede en Estados Unidos denunció que la represión de las protestas ha dejado cerca de 6,000 muertos, además de miles de casos aún bajo investigación debido a las dificultades generadas por el bloqueo de internet, que se mantiene desde hace 18 días.
Las protestas comenzaron a finales de diciembre como manifestaciones contra la crisis económica y evolucionaron hacia un movimiento masivo contra el régimen teocrático, establecido tras la revolución de 1979, con movilizaciones a gran escala a partir del 8 de enero.

En declaraciones difundidas este lunes, la cancillería iraní advirtió de una “respuesta contundente” que provocará “arrepentimiento ante cualquier agresión”, coincidiendo con el despliegue del portaviones estadounidense en Medio Oriente.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, afirmó que Irán tiene “confianza en sus propias capacidades” y agregó, en aparente referencia al navío estadounidense: “La llegada de un buque de guerra de este tipo no afectará la determinación y seriedad de Irán”.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente y partes de Asia Central, informó que el portaviones “está desplegado actualmente en Medio Oriente para promover la seguridad y la estabilidad regionales”.
En Teherán, las autoridades instalaron en una céntrica plaza un enorme panel que muestra un portaviones destruido, acompañado del mensaje: “El que siembra vientos, cosecha tempestades”.
Mientras tanto, la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, aseguró haber confirmado la muerte de 5,848 personas, entre ellas 209 miembros de las fuerzas de seguridad, durante la oleada de protestas. No obstante, advirtió que el número real podría ser mayor, ya que aún investiga 17,091 posibles muertes.
La ONG también informó que al menos 41,283 personas han sido detenidas desde el inicio de las manifestaciones.
Represión y bloqueo de internet
Organizaciones de derechos humanos acusan a las autoridades iraníes de disparar directamente contra los manifestantes y de haber bloqueado el acceso a internet desde el 8 de enero para ocultar la magnitud de la represión.
Las ONG que monitorean las víctimas señalaron que su trabajo se ha visto seriamente obstaculizado por el bloqueo digital y advirtieron que las cifras oficiales probablemente sean muy inferiores al número real de fallecidos.

En su primer balance oficial sobre las protestas, las autoridades iraníes informaron la semana pasada de 3,117 decesos, la mayoría, según su versión, miembros de las fuerzas de seguridad o transeúntes asesinados por “alborotadores”.
Tensión internacional en aumento
La organización especializada en ciberseguridad Netblocks confirmó que el bloqueo de internet continúa vigente y sostuvo que busca ocultar “el alcance de la represión mortal contra la población civil”.
En paralelo, Estados Unidos concentra fuerzas en la región, mientras el presidente Donald Trump mantiene abierta la posibilidad de una intervención militar.
“Estamos vigilando a Irán”, advirtió la semana pasada. “Prefiero que no pase nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”, insistió.

En Líbano, el grupo chiíta Hezbolá, respaldado por Irán, organizó una manifestación de apoyo a la república islámica. Su líder, Naim Qasem, advirtió que “esta vez una guerra contra Irán incendiará la región”.
Por otro lado, Emiratos Árabes Unidos declaró que no permitirá ataques contra Irán desde su territorio, pese a albergar una base aérea estadounidense.
En Europa, el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, instó a la Unión Europea a incluir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en la lista de “organizaciones terroristas”.
Tajani adelantó que planteará la propuesta en una reunión de cancilleres de la UE en Bruselas y sostuvo que “las pérdidas sufridas por la población civil durante las protestas exigen una respuesta clara”, además de pedir sanciones individuales contra los responsables.


