El diseñador italiano Valentino Garavani murió a los 93 años este lunes en su residencia de Roma. Con su fallecimiento se cierra un capítulo central en la historia de la alta costura, marcada por una estética inconfundible, un color convertido en sello personal y una clientela que incluyó a reinas, actrices, primeras damas y memorables apariciones en el cine.
Fundador de la casa Valentino, Garavani fue conocido como “el último emperador de la moda”. Durante 45 años al frente de su firma, construyó un imperio que trascendió pasarelas, alfombras rojas y décadas, hasta consolidarse como una referencia indiscutible del lujo internacional.
Valentino Garavani: origen, formación y primeros pasos
Valentino Garavani nació el 11 de mayo de 1932 en Voghera, al norte de Italia, en una familia acomodada. Según relató en distintas entrevistas, su pasión por el cine despertó su interés por la moda. “Estaba loco por la pantalla grande, estaba loco por la belleza, por ver a todas esas estrellas de cine siendo sensacionales, bien vestidas, siempre perfectas”, dijo en una entrevista televisiva en 2007.
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A los 14 años se trasladó a Milán para estudiar en la Escuela del Arte del Figurín y más tarde completó su formación en París, donde trabajó con Jean Dessès y Guy Laroche, figuras clave de la alta costura. Esa etapa fue decisiva para desarrollar el lenguaje técnico y estético que definiría su carrera.
En 1959 fundó la casa Valentino en la Via Condotti de Roma y, un año después, en plena época de la dolce vita, inició un camino que lo conectó con las grandes divas del cine y la aristocracia europea.
La consolidación del imperio y el nacimiento del rojo Valentino
El salto internacional de la marca se produjo en 1968, cuando Jacqueline Kennedy eligió a Valentino para su boda con Aristóteles Onassis. Desde entonces, su nombre quedó asociado al lujo discreto y a una feminidad elegante, que alcanzó su máxima expresión en un tono icónico: el rojo Valentino, con matices naranjas.
El diseñador afirmó haber descubierto ese color durante una ópera en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Junto a Giancarlo Giammetti, su socio y pareja durante más de una década, formó un tándem creativo y empresarial que impulsó la expansión global de la firma.
En 1967 recibió el premio Neiman Marcus, considerado el “Oscar de la moda”. Su lista de clientas incluyó a Farah Diba, la reina Noor de Jordania, Nancy Reagan, Jane Fonda, Sofia Loren y Ava Gardner.
Valentino y Hollywood: del Oscar a El diablo viste a la moda
Durante décadas, Valentino fue un referente absoluto de la alfombra roja. Sus diseños estuvieron presentes en innumerables ceremonias de los Premios Oscar. En 2001, Julia Roberts recibió su estatuilla con un vestido vintage blanco y negro de Valentino, y en 2004, Cate Blanchett ganó con un diseño de un solo tirante en seda amarilla.
Su vínculo con el cine se reflejó también en la cultura popular con su aparición en El diablo viste a la moda (2006). En una escena ambientada en un desfile en París, Valentino se interpreta a sí mismo y saluda a Miranda Priestly, editora de Runway inspirada en Anna Wintour y encarnada por Meryl Streep.

“Miranda, ¿cómo estás? Me alegra tanto verte. Gracias por venir. ¿Te gustó la colección?”, le dice el diseñador. Luego, Priestly lo presenta a su “nueva Emily”, Andy Sachs, personaje de Anne Hathaway, antes de que la escena concluya.
En el primer tráiler de El diablo viste a la moda 2, Priestly aparece en las oficinas de Runway con unos stilettos Valentino Rockstud, reconocibles por su color rojo y detalles metálicos.
El retiro, el documental y el legado
En 2007, tras 45 años de carrera, Valentino anunció su retiro. Su último desfile de alta costura se celebró el 23 de enero de 2008 en París, con una pasarela final íntegramente vestida de rojo.
Un año después, su trayectoria quedó plasmada en el documental Valentino: The Last Emperor, dirigido por Matt Tyrnauer, que exploró su vida profesional y su relación con Giammetti, consolidando el apodo de “el último emperador”.
“Yo sé lo que las mujeres quieren. Quieren ser hermosas”, afirmó el diseñador en una entrevista citada por AP. Esa idea se reflejó en una estética basada en lazos, volantes, encajes, bordados y siluetas clásicas.
Aunque retirado, nunca se alejó del todo de la moda. En 2016 colaboró con Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli en el vestuario de La traviata para la Ópera de Roma, dirigida por Sofia Coppola. Su obra fue objeto de retrospectivas en museos como el Musée des Arts Décoratifs de París y de un museo virtual lanzado en 2011 con cerca de 300 piezas icónicas.
La marca Valentino tras su fundador
El imperio Valentino se expandió con líneas de prêt-à-porter, moda masculina y accesorios. En 1998, la firma fue vendida por un estimado de 300 millones de dólares, aunque Garavani permaneció vinculado durante una década más.
Tras su salida, la dirección creativa pasó por Maria Grazia Chiuri y Pier Paolo Piccioli, quien dejó la casa en 2024, antes de ser reemplazado por Alessandro Michele.
Actualmente, la marca pertenece a Mayhoola de Qatar (70 %) y al grupo Kering (30 %), con opción de control total en 2028 o 2029. En septiembre pasado, Richard Bellini fue nombrado director general.
Con información de EFE y AP.


