La represión estatal contra las protestas en Irán habría provocado la muerte de más de 2,500 personas, de acuerdo con una estimación difundida este martes por la organización de derechos humanos Hengaw, con sede en Noruega, que monitorea de manera permanente la situación en el país persa.
En un comunicado, la organización afirmó que ha documentado un número elevado de víctimas mortales como resultado de la respuesta gubernamental a las movilizaciones sociales registradas en distintas regiones del país.
“Hengaw confirma que más de 2,500 personas han muerto en Irán durante las protestas recientes“, señaló el organismo.
La ONG precisó que su metodología incluye un proceso diario de verificación, mediante el cual se corrobora la identidad de las víctimas antes de hacer públicos los datos.
“Hasta la fecha, las identidades de 80 personas han sido completamente verificadas y registradas”, detalló.
Según Hengaw, la información recabada apunta a que las fuerzas gubernamentales iraníes han implementado una política de represión sistemática, caracterizada por el uso extendido de la violencia.
El informe sostiene que las autoridades serían responsables de una estrategia “coordinada y extendida” contra la población civil.

La organización denunció que dicha represión incluyó “la muerte premeditada de civiles, incluyendo niños, el amplio uso de fuerza letal, el establecimiento de tribunales sumarios, detenciones masivas arbitrarias y la militarización de espacios urbanos para infundir miedo y terror en la población”.
Hengaw aseguró que múltiples reportes coinciden en señalar la magnitud de la violencia ejercida durante las protestas.
“Numerosas informaciones que corroboran y se solapan indican que han ocurrido muertes masivas en las protestas en varias partes del país“, indicó, al tiempo que calificó estas acciones como hechos que “contienen múltiples elementos de crímenes contra la humanidad”.
El comunicado también advierte sobre ataques contra instalaciones médicas, incluyendo incursiones en hospitales ubicados en Ilam y en Teherán, además de señalar un apagón informativo impuesto por el gobierno iraní.
“Esta acción dirigida y deliberada ha bloqueado el acceso a la información y a la libre comunicación, y refleja el esfuerzo sistemático de las autoridades por ocultar la verdad de la escala de los crímenes cometidos y para evitar el escrutinio internacional y la rendición de cuentas”, subrayó la ONG.
Ante este panorama, Hengaw hizo un llamado a la comunidad internacional para adoptar medidas concretas, incluidas acciones coercitivas contempladas en la Carta de las Naciones Unidas, y exhortó a la Unión Europea y al Reino Unido a retirar a sus embajadores de Teherán como señal de presión diplomática.
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“Esa acción representa una mínima respuesta responsable de la comunidad internacional a un gobierno que ha violado sistemáticamente los principios del derecho internacional”, concluyó la organización.



