La reciente explosión por una fuga de gas en la zona de Taxqueña, en la Ciudad de México, puso nuevamente en el centro del debate la importancia de prevenir y saber actuar ante este tipo de emergencias.
Para ofrecer información confiable y útil, se presentan los lineamientos clave del protocolo oficial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La prevención, el primer paso para la seguridad
De acuerdo con la UNAM, la seguridad comienza antes de que ocurra cualquier incidente, por lo que recomienda poner atención en las siguientes medidas preventivas:
- Revisión y señalización: En los espacios donde se utiliza gas LP —como cocinas o talleres— debe existir el equipo de seguridad necesario. Los contenedores de gas deben estar claramente identificados, con señalización visible sobre su contenido y riesgos.
- Alarmas y equipos: Es fundamental verificar que las alarmas funcionen correctamente y que el equipo de seguridad, como los extintores, se encuentre en buen estado.
- Conocer lo que se utiliza: Se debe contar con las Hojas de Seguridad de los productos, las cuales detallan sus propiedades, niveles de toxicidad y los procedimientos a seguir en caso de una fuga.
- Practicar: La realización periódica de simulacros de evacuación permite una respuesta rápida y ordenada ante una emergencia real.
¿Cómo identificar una fuga de gas?
Además del característico olor a “huevo podrido”, añadido al gas como medida de alerta, existen otras señales que permiten detectar una fuga a tiempo.
Una de las formas más sencillas y efectivas es la prueba de agua con jabón. Para realizarla, se mezcla agua con jabón y se aplica la espuma con una esponja sobre mangueras, tuberías, válvulas y uniones. La aparición de burbujas indica la presencia de una fuga.
Otras señales de alerta son:
- Consumo anormalmente rápido del gas.
- Hollín o manchas negras en los aparatos, lo que sugiere una combustión incompleta.
- Síntomas físicos como dolor de cabeza, mareos o náuseas sin causa aparente, ya que la exposición al gas puede afectar la salud.
Para una detección más temprana, también se recomienda el uso de detectores de gas, dispositivos que emiten una alerta inmediata cuando detectan concentraciones peligrosas.
Qué hacer durante una fuga de gas: paso a paso
Si se detecta olor a gas, la UNAM recomienda seguir estas acciones:
- Mantener la calma y avisar de inmediato al responsable del área o al personal de mantenimiento.
- No accionar interruptores de luz ni conectar o desconectar aparatos eléctricos, ya que una chispa podría provocar una explosión.
- Apagar el teléfono celular y retirarlo del área para evitar cualquier posible chispa.
- Si el olor es leve y es seguro hacerlo, se puede intentar localizar la fuga con agua y jabón. En el caso de tanques pequeños, un profesional con el equipo adecuado debe trasladarlo a un lugar seguro.
Si el olor es intenso o se escucha un silbido:
- Cerrar la válvula principal del gas, siempre que sea posible hacerlo con seguridad.
- Apagar cualquier fuente de flama.
- Evacuar el área de inmediato y alertar a las personas cercanas.
- No utilizar elevadores y salir únicamente por las rutas de evacuación establecidas.
Si la fuga es de gran magnitud o se inicia un incendio, la prioridad es la evacuación total del lugar, dejando la atención de la emergencia en manos de brigadas especializadas.


