Ciudad de México.- El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al gobierno de Cuba al asegurar que la isla ya no recibirá petróleo ni recursos económicos provenientes de Venezuela, y llamó a las autoridades de La Habana a alcanzar un acuerdo con su administración “antes de que sea demasiado tarde”.
A través de una publicación en su red Truth Social, el mandatario estadounidense sostuvo que Cuba dependió durante años de “enormes cantidades de petróleo y dinero” venezolanos, a cambio de brindar “servicios de seguridad” a los dos últimos presidentes de ese país. No obstante, afirmó que ese vínculo llegó a su fin.
Trump reforzó su mensaje al escribir en mayúsculas: “¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero!”, y consideró urgente que el gobierno cubano busque un entendimiento con Washington para evitar un mayor deterioro de la situación.
El Presidente de EU también señaló que Venezuela ya no requiere del respaldo cubano en materia de seguridad, ya que ahora cuenta con la protección de Estados Unidos, país que, aseguró, posee “el ejército más fuerte del mundo”.
“Venezuela ahora tiene a los Estados Unidos de América para protegerlos, y los protegeremos”, escribió.
Asimismo, Trump afirmó que la mayoría de los ciudadanos cubanos que prestaban servicios de seguridad en territorio venezolano murieron durante un ataque ocurrido la semana pasada, por lo que dio por concluido el papel de Cuba en ese ámbito.
“La mayoría de esos cubanos están muertos tras el ataque de Estados Unidos de la semana pasada, y Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que los mantuvieron como rehenes durante tantos años”, reiteró.
Cuba rechaza amenazas y defiende su soberanía
En respuesta, el Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó las declaraciones del mandatario estadounidense y criticó cualquier intento de presión por parte de Washington.
Mediante un mensaje difundido en redes sociales, afirmó que Estados Unidos “no tiene moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada”, y lo acusó de convertir “todo en negocio, incluso las vidas humanas”.
Díaz-Canel sostuvo que las acusaciones forman parte de una narrativa de confrontación y reafirmó la postura de su gobierno frente a los señalamientos provenientes de Estados Unidos.
“Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede; es agredida por EEUU desde hace 66 años y no amenaza: se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre”, expresó.


